dissabte, 28 de febrer de 2015

Liberación

Quiero poneros en una situación que todas hemos vivido, y es en femenino porque no soy capaz de imaginármelo en la mente de un hombre (bueno, sí, pero es muy descabellado y poco fiel a la verdad). Cuando estás en el lavabo de un lugar público, en el que has montado todo el lío para poner bien la tapa y coges una postura antinatural porque no es wc conocido y no te la juegas, la chaqueta en un lugar elevado para no mancharla (porque no hay colgadores, claro), el bolso colgando de la boca, sobre la cabeza, cruzado en la espalda o apoyado en el dispensador de papel de váter...


Y entra alguien al de al lado. Tú con toda tu concentración por no perder el equilibrio y con el peligro de otros incidentes (no hace falta que os lo explique), y la otra echa la meada más grande de toda la historia, que incluso los camellos, elefantes u otros animales reconocidos como grandes miccionadores envidiarían. 


Entonces al tuyo, a tu pipí, le da reparo y no quiere salir, una mezcla entre envidia y acojone, pero estás a tope y no estás dispuesta a discutir y concentras todos tus sentidos en una gota de agua, un río o cualquier cosa que te ayude a mear. Eso, señoras y señores, se llama liberación.

divendres, 27 de febrer de 2015

La pedraá

Ayer, después de hablaros de la ventolera que tenemos últimamente en el pueblo, me acordé de un amigo nuestro, un calvo frustrado, porque al contrario del roncador, que luce bola de billar y le sienta estupendamente, este compañero no aceptaba su problema capilar, así que llevaba en un lado una larga mata de pelo que peinaba hacia el lado contrario, de modo que tapaba los lugares en los que escaseaba el pelo.



He de decir que era mayor que nosotros y que se notaba un montón, pero le hacía feliz y no nos metíamos demasiado con él. Lo mejor era cuando venía una gran ráfaga de viento y lo veías sudar, se agarraba el pelo desesperadamente y gritaba: ahí viene, la pedraá.


Así que lo llamábamos Pedraá, claro está, porque era tan gracioso ver cómo maldecía al viento o a cualquier fenómeno que le moviera un solo pelo.

dijous, 26 de febrer de 2015

Ventolera

En mi pueblo hay un microclima. Este fin de semana hablaba con mi madre por teléfono y le dije que había un viento terrible y que incluso por la noche había granizado en los pueblos cercanos. Mi madre me dijo que lucía el sol y que todo estaba en calma (vive a menos de un cuarto de hora en coche, me maravilla el tiempo). 


A menudo, en nuestro patio, se reproduce la famosa escena de American Beauty: me refiero a la bolsa voladora, no a una chica desnuda a la que le caen pétalos (o cobraríamos entrada). Se forman remolinos e incluso las macetas van de un lado a otro. Luego se nos mueren las plantas y no sabemos de qué.


De todos modos, merece la pena; cuando luce el sol, todos nos lanzamos a la playa a pasear y a disfrutar del horizonte. 

dimecres, 25 de febrer de 2015

Un largo baño

Hay muchas cosas que nos gustaron a primera vista de nuestra casa: la terraza, la distribución, la luz... y tenía bañera con hidromasaje. Pues bien, después de más de un año en ella, no nos hemos bañado ni una sola vez (duchar sí, que conste), entre que nos da miedo encender el motor y que todo explote y que no tiene instrucciones, ahí está, bañera usada como ducha.


No soy muy partidaria de bañera, por el derroche de agua, pero una vez al año sí que me apetece, así que habrá que convencer al roncador para que alguien nos mire el motor o morir en el intento (igual salimos en primera plana de los periódicos: explosión en la bañera.).


Poco a poco y con buena letra, que Roma no se construyó en un día. Solo con imaginarme en la bañera, relajada, haciendo pompas de jabón... qué felicidad.

dimarts, 24 de febrer de 2015

Volver a los 14

Voy a contaros algo que me tiene totalmente absorbida y con los nervios atacados: tengo una asignatura donde el 30% de la nota consiste en hacer un debate en grupo. Hasta aquí parece sencillo, pues bien, me siento totalmente desdeñada. Os explico, no conozco absolutamente a nadie de esa clase, así que este sistema te obliga a mendigar que alguien te acoja en su grupo, algo que me disgusta sobremanera y con lo que parece disfrutar esta nueva generación.


Hasta ahora he sido tratada de forma condescenciente por varios grupos y he utilizado todos mis recursos. Incluso he mandado mails al más puro estilo acosadora y solo me falta ofrecer dinero por entrar en un grupo, es como una secta y me da cierto miedo.


Me siento como si volviera a tener 14 años: insegura y poco atractiva. Para mi gusto, todo esto me hace sentir como pidiera limosna, cuando es un simple trabajo. Pero si he tenido que apuntarme al foro pidiendo que alguien me coja... siento como si me ofreciera y pusiera un anuncio en el que dijera: mujer blanca busca... ¡Y ni por esas!

dilluns, 23 de febrer de 2015

Corindó

Esta semana estoy participando en un concurso de la universidad, está claro que hay que participar en las actividades del cole y, si encima gano un libro megachulo, pues mejor que mejor. 

¡Menudo pedrusco!

Tengo que decir que mis compañeros me están resultando algo antipáticos, tengo la teoría de que les ha costado tanto entrar en el grado que dejan lo de la socialización para cuando terminen (en realidad, es comprensible: que estudien, que son nuestro futuro). En mi caso es distinto, yo me apunto a un bombardeo (menos a las farras, a eso sí que van, ya os lo digo yo).


Os explico el concurso: hay que poner nombre a 4 salas de estudio de la facultad de geología, así que a ver si alguno me vota (sí, era una entrada promocional e interesada en votos, pero iba encubierta). Se puede votar cada día y no hace falta ser de la universidad (para participar sí, que conste). Os dejo el enlace directo a mi propuesta, no sea que votéis a otro y me jodáis la marrana (que a veces me salís algo rebotones): Corindó, que es una variedad cristalina, o sea, que si os digo rubí o zafiro...

diumenge, 22 de febrer de 2015

Un día ganaré...

Ya conocéis todos mi mala suerte en los sorteos, incluso escribí hace mucho tiempo sobre ello aquí. Bueno, en realidad, me ocurre con casi todo, si algo puede salir mal, pues ahí estoy yo para demostrarlo, pero me lo tomo con buen humor y grandes protestas, o no sería yo misma. De todos modos, el que la sigue la consigue.


Pues bien, sigue mi mala racha y necesitaba expresarlo, porque me parecía demasiado increíble. La última, he participado en un sorteo en el que podía obtener el carné de estudiante internacional de forma gratuita, o su forma abreviada en siglas, ya sabéis lo que odio reducir las palabras a simples iniciales: ISIC (sí, participo en cosas tan simples, no aspiro a ganar grandes electrodomésticos o cachibaches caros).


Pues bien, solamente éramos tres personas las que cumplíamos con todos los requisitos y había dos ganadores... adivinad quién no ha ganado. Así que mañana os voy a pasar un concurso por aquí y no voy a dejar nada al azar, que tiene que tocarme algo... tampoco pido la primitiva, ¡jopelines! Dicen que la unión hace la fuerza, ¡uníos a mí! Solo me ha faltado añadir algo como "que la fuerza os acompañe".

dissabte, 21 de febrer de 2015

La pupas

Llevo una racha de médicos que me hace sentir poco sana. En realidad no hay nada grave, pero empieza por un dolorcillo en la espalda y acaba por una dentadura nueva. Tal como lo oís, ahora que terminamos con la boca del roncador, empieza la mía, cortesía dental, se le llama. ¡Hierros! ¡A mi edad! me va a cambiar la cara, lo sé, tengo una dentadura muy especial, muy al estilo vampiro (sin los poderes mentales ni la sed de sangre) y a la vez de niña buena, o sea, es mi marca de fábrica (no porque vaya mordiendo a la gente, por mi sonrisa).
Creo que esta es una sirena, con tanto ser de ficción, una se lía.

Pues eso, hay gente que paga por estética y yo, que ya estoy contenta y disfruto con mis imperfecciones, tengo que cambiar porque mis dientes han decidido boicotear a mis huesos y no me queda otro remedio médico. Además de lo estético, está lo económico, yo creo que me van a dar el presupuesto en tres tandas, para que... ay, aquí me iba al pelo una expresión muy catalana: "treure foc pels queixals" (sacar fuego por las muelas), ya sé que suena raro, son refranes y no tienen sentido si no estás acostumbrado, pero es sinónimo de enfadarse y airarse.


En resumen, llevo un mesecito de alegrías, mi padre cuando me llama ya directamente me pregunta qué me duele, pronto cambiaré el nombre del blog por La pupas.

divendres, 20 de febrer de 2015

Desnudez

Mi padre es artista pintor, sí, la profesión tiene ese nombre, porque si os dijera artista a secas, pues igual os lo imagináis en un cabaret, y con lo de pintor, pues de paredes, claro está. Ahora que ya he dejado clara la nomenclatura de su trabajo (ahora ya no porque está mega jubilado), os diré que me encanta que en un momento de su vida decidiera dejarlo todo para dedicarse a lo que más le gustaba, no todo el mundo puede hacerlo.


En mi casa siempre ha habido muchos cuadros, ya os dije que este fin de semana habíamos colgado alguno, pero nada comparado con lo que nos queda. Por ello, cuando veo esas casas en las revistas, con paredes desnudas, totalmente blancas, me da un no sé qué en el corazón, como de tristeza, como si allí no viviera nadie. Si es que entre estanterías, cuadros y chorradas, no dejo un hueco libre.


Como el colorido está en las paredes, prefiero sobriedad y dureza en los muebles, o sea, mucha madera maciza, que a la casa ya le pega. Lástima que nuestra economía vaya a trompicones, porque he visto cada maravilla...


dijous, 19 de febrer de 2015

Mi madre me daba Katovit

Mi madre, siempre tan dada a informarse y a estar a la última, me daba Katovit. Era una medicamente que en teoría iba bien para la memoria y para el estudio, en realidad lo retiraron del mercado porque era un estimulante y te lo vendían como multivitamínico y no sé qué más, rollo que daba superpoderes. 


Lo que hace una buena publicidad y una madre preocupada por su hija, que encima decidió irse a estudiar fuera. A veces la torturo con estas cosas, pasaba de superprotectora a madre pasota. Y como añoro el Katovit, igual lo venden todavía en callejones oscuros...


No es culpa de ella, tengo la sensación de que mi generación fuimos cobayas de laboratorio con las que probaron varios fármacos, así he salido yo de espitosa. Y, sospechosamente, somos la generación en la que ha habido más hijos con TDAH (claro, que ha habido diagnósticos que daban risa). Con esto, queridas farmacéuticas, no las culpo de nada, no vaya a ser caso que ahora, además de drogarme, me denuncien.

dimecres, 18 de febrer de 2015

Taxímetro

Vosotros no lo sabéis, pero estaba predestinada a estudiar y a ejercer como psicóloga. Una buena amiga siempre me ha dicho que estaba preocupada: por mi forma de ser, dice, atraigo a los locos y se pregunta a menudo si ella será uno de ellos (creo que no, ya te lo diré cuando termine el grado).


En todo caso, la gente suele contarme cosa muy íntimas de su vida, cosas que en mi fuero interno suelo pensar que yo no contaría. Debe de ser mi voz, mi cara, el olor... no lo sé, porque tiendo al sarcasmo, así que soy de dudosa confianza en ese sentido. A pesar de ello, sigue sucediendo. Incluso en el metro me habla gente desconocida, no cualquiera, son los más raros. El roncador dice que me detectan, que estoy en su radar y se me acercan.


Por ello, hablando con el roncador hace poco le dije que si igualmente la gente me cuenta sus cosas y acuden a mí a menudo, de aquí a unos años habrá que ponerles freno y enchufar el taxímetro, que la gente cobra por estas cosas. Que conste que no hablo de amigos, eso es muy distinto, pero es que hace muchos años que pienso que debería haber más psicólogos, porque no debo de ser yo el único radar del mundo (o eso espero). 

dimarts, 17 de febrer de 2015

Limpieza de cajas

Este fin de semana nos ha dado la fiebre del orden. Es muy raro, porque teniendo en cuenta que llevamos en esta casa más de un año, nunca nos habíamos planteado de forma demasiado seria mirar qué hay en las cajas que nos faltan por desenvolver (tal vez por miedo a lo que hubiera dentro). Pero el roncador se levantó el domingo con una energía impropia de él (mucho menos en fin de semana).

Total, el resultado ha sido más bien escaso, porque ya me lo conozco, la cuestión es mover las cajas de un lado a otro, pero al menos he conseguido algunas cosas: un par de estanterías colocadas (podría haberlo hecho yo, pero la hernia me mata); dos cuadros ya tienen marco (que no colgados, ahí estarán, en el suelo hasta el año que viene, que queda muy hipster) y he podido deshacerme de algunas cosas.


La cuestión es que no me quejo, pero creo que todo fue una excusa para que le encontrara la Xbox (es un desastre, se agobia cuando hay más de una caja junta) y los juegos; no me importa, he salido beneficiada, a mí también me gusta esa maquinita, tiene juegos para hacer deporte y me chiflan.

dilluns, 16 de febrer de 2015

Conspiración de zurdos

Estoy convencida de que todos los bolsos que compro están hechos para zurdos, es más, todos los diseñadores de mis bolsos han hecho un juramento secreto en una secta, originada durante las cruzadas (rollo templarios, igual son vampiros y todo), en la que decidieron que esperarían siglos a mi nacimiento y, entonces, todos los bolsos que yo tuviera serían para zurdos.


Fuera de mi imaginación, basada en varios films y novelas, mis bolsos siempre son para zurdas. Me explico, la cremallera queda en el lado de la espalda, así que doy muchas facilidades a ladrones y cotillas de bolsos (que seguro que los hay). Mi solución es la que supongo que ya hacen muchas, ponerlo del revés, pero es que en ese lado suelen haber la estampación y los detalles más bonitos.


Pediría, pues, a los fabricantes de bolsos que detallaran en la etiqueta si va dirigido a un público zurdo o no. Por otro lado, me alegra que se tengan en cuenta, puesto que sé que es un colectivo muy discriminado, a pesar de que cuenta la leyenda que muchos genios han sido zurdos.

diumenge, 15 de febrer de 2015

Ahorrar y gastar poco

Soy la reina del regateo comprando libros de segunda mano de psicología, creo que más que sacarme el grado, voy a sacarme un máster, tengo un excel con la lista de vendedores y precios: busco por proximidad, para ahorrarme los portes; y, evidentemente, por precio. Ya lo dicen, no hay mejor ahorrar que gastar poco. Si es que la sabiduría popular tiene una lógica que aplasta.


Con lo que me gusta el olor de un buen libro nuevo... aunque en realidad, hay gente que parece que ni los toque, o son unos conservadores increíbles o ni los han abierto (bueno, si los venden por algo será). En mi caso, lo que está claro es que para mi economía: Moneda ahorrada, moneda ganada.


Lo cierto es que creo en dar una segunda vida a los objetos, sobre todo a los libros, así que, de la misma manera que adoro tener libros (sí, tal cual, como si los coleccionara), también me gusta saber que los he rescatado de algún rincón en los que no hacían más que coger polvo. El otro día fui al banco para hacer un ingreso del libro y supongo que la chica debió de sospechar o algo, porque se ve que ahora te piden el DNI para ingresos. Una, que ha visto mucho CSI, me imagino que es para que no implique a nadie, rollo chanchullo y pagos extraños, pero con mis 15 euros, poco delito íbamos a hacer. Bueno, no sé, ya lo dicen, el dinero crece en el árbol de la paciencia, seguro que poco a poquito...

dissabte, 14 de febrer de 2015

San Valentín romántico

Ayer mi impresionante marido, del que despotrico demasiado en este blog, empezó San Valentín llegando a casa con una preciosa orquídea (promete ser resistente a mis intentos de matarla con demasiado o escasa agua, no tengo medida) y una caja llena de rotuladores. Ya sé que esto último os parece una chorrada, pero yo soy muy de tonterías varias.



Luego, me llevó al cine y nos achuchamos como dos adolescentes en la hora punta de cincuentonas viendo cincuenta sombras de Grey (casi les llamo la atención a un par, por descaradas). Finalmente, decidí portarme bien y hacerle una buena cena, que a mí me enseñaron que a los hombres hay que tenerlos contentos de la barriga (a pesar y por tener una pésima cocinera como madre).



Esta mañana, medio dormida, me ha despertado con el desayuno... ¿se puede pedir más? Bueno, tenía la necesidad de contároslo, por poneros los dientes largos y fardar de roncador un poco más si cabe. A ver cómo sigue el resto del día... Porque en realidad no somos mucho de celebrar esta fecha, supongo que el primer año de casados todos se vive de forma más romántica.

divendres, 13 de febrer de 2015

Asistente de asistentes

Quiero una Roomba, y no es que quiera hacer propaganda, es que si os digo un robot automatizado que va limpiando solo la casa cuando tú no estás, pues suena a ciencia ficción, de hecho, yo todavía no me lo creo, pero he oído a gente contar maravillas.


Lo cierto es que hasta ahora es un artículo que me parece carísimo, pero pensando un poco, como mis mascotas me salen tan baratas, que solo usan agua del grifo y un bote de comida que compré hace como 6 años y todavía hay bolitas... pues que me sale más barato que el típico animal de compañía. Sí, ya sé que no es lo mismo, no hay que sacarlo a pasear, cuando se estropee no lloraré demasiado (o sí, depende de sus funciones), no te da cariño... pero a mí me parece de lo más útil.

Alguien más ha tenido la misma idea que yo, ese guionista, con permiso del roncador, 
se va a convertir en mi amor platónico.

Si en realidad, creo que incluso podría jugar con mi Roomba, si le voy tirando pelusilla la pobre tendrá que ir deslizándose hacia ella, como quien le tira una pelota. Lo sé, soy una desalmada, pero necesito que, además de mi estupenda asistenta (me encanta cómo suena, si supiera que la llamo así), un electrodoméstico vaya trabajando durante la semana, que la tengo un poco achacosa y hay sitios a los que no llega ni llegará.

dijous, 12 de febrer de 2015

Superhéroes

En el tren hay un hombre variopinto, lo llamaría un showman, es un superhéroe, o eso dice. Lo cierto es que raya la locura, aunque se nota que es un papel aprendido y eso me tranquiliza. Me gusta la idea de tener a una persona que proteja el tren de las cosas malas, sé que no es cierto, pero mientras él habla me imagino que lo es.


A menudo pienso que nos olvidamos de soñar y el tren es mi lugar favorito para hacerlo (entre nosotros, el lavabo también, aunque no sé por qué). El muy pirómano, primero simula quemar el tren para demostrarnos que nos salvará. Me cuesta reír, simplemente porque todavía no tengo muy claro si es un enfermo mental o si sencillamente quiere divertirnos y ganarse la vida con ello, la línea entre actor y doble personalidad siempre me ha parecido muy fina (¿alguien ha visto Birdman? Pues eso).


Digo yo que la RENFE lo podría contratar como vigilante, se pasa muchísimas horas yendo de aquí para allá y me parece más efectivo que sus dos seguratas, que se suben en una parada, bajan en la siguiente y, en el medio, se han explicado todos los cotilleos de la profesión, eso sí, como te pase algo... ya te puedes ir a buscar ayuda a cualquier parte, que ellos desaparecen.

dimecres, 11 de febrer de 2015

Temas que desconozco

No estoy muy puesta en el tema porque no soy madre, pero últimamente se ve que se contagia y a mi alrededor hay un montón de padres primerizos que no hacen más que hablarme de cachibaches megaútiles en su nueva etapa. Desde la Babycook, que viene a ser como un robot de cocina, pero para papillas y cosas por el estilo, hasta la sillita.


Bueno, el tema silla es una pasada, da para horas. A mi parecer están las de ruedas de tractor; las de tecnología superior, ya que las construye McLaren; y las simples y mundanas. Se ve que no es tan sencillo. Me agobia el tema y ni siquiera tengo niños, a mí que lo que me gusta son los portabebés y, después de unos cuantos cafés con los susodichos, he aprendido que se ve que son buenísimos para el apego, los bebés se sienten más confortados... a mí me parecía la mejor opción porque viajo en transporte público y los trolley esos que llevan los padres de carrito me tienen harta (más de uno ha pasado por encima de mi pie), aunque todo lo demás también está genial.


Luego está eso de comprarle la ropa al crío pensando en el futuro, que mis amigos que son padres tienen vestidos para los bebés hasta que se vayan a la universidad, por lo menos. En resumen, esto de ser padre me estresa, a pesar de verlos de lejos.

dimarts, 10 de febrer de 2015

NoMo, ni yo tampoco

Con esto de las siglas y sigloides estoy aprendiendo un montón, se ve que ahora también hay todo un movimiento de NoMo (o sea, No Mothers), mujeres que no desean ser madres y reivindican ese hecho. Pues mira, con ellas sí que me identifico, tampoco rollo exagerado, pero estoy tan harta de la pregunta de para cuándo me quedo, que ya tengo la réplica: yo me quedo lo que haga falta, ¿dónde?



Y no solo eso, en el trabajo siempre procuran que la gente que tiene que quedarse hasta más tarde o hacer algo extra no sea padre, pues me cabrea un montón, que ser padre es una opción, no una carga que te dispensa de trabajos forzados, peor es tener a los padres mayores en casa o responsabilidades varias... sin ir más lejos, yo cada día empalmo y me voy a la facultad (malditas las ganas que tengo de hacer más horas), como si voy a pilates, no me parece un buen motivo, porque así siempre pringamos los mismos.



Una compañera llegó a decirme un día que me ofrecí a quedarme porque le dije que no me esperaba nadie en casa: "pues qué suerte". No, mira mona, tal vez no, a lo mejor es algo trágico y no he podido tener niños o nadie me quiere... es que la gente no ve más allá de su frente. Y luego se enfadan porque contesto cosas raras y mis respuestas no les gustan, pues será porque me exacerban, porque me parecen comentarios groseros.

dilluns, 9 de febrer de 2015

Leche envasada o comprarme una vaca

Mi cuerpo y yo no somos muy amigos de los lácteos, por nada en especial, ni nos gustan ni nos sientan especialmente bien; así que, a pesar de no ser una cuestión médica demostrable (ni me he molestado), intento evitarlos. 



Por el contrario, mi marido es fan incondicional de todo lo que lleve leche y, como en mi nevera no entran quesos (bajo peligro de muerte), suelo compensarlo con la producción de yogures artesanales e ingentes cantidades de leche (envasada, que tampoco voy a traerme una vaca a casa).



A pesar de mi gran esfuerzo, he observado un par de manías y malas costumbres que el roncador está realizando, tal vez como manifestación pasivo agresiva a mi dictatorial prohibición de derivados lácteos. En primer lugar, abre indiscriminadamente botellas de leche, da igual que haya una de abierta, hacen falta tres para compensar sus deseos reprimidos; en segundo lugar, siente la imperiosa necesidad de beber de la botella, a pesar de que durante mucho tiempo lo tuve a raya (lo vio en una serie o peli y ahora le parece que mi represión es infundada). En resumen, tengo pesadillas con el tema, tal vez debería comprarme esa vaca y darle el capricho al roncador.

diumenge, 8 de febrer de 2015

A Bujalance con los santos

Cada mes me hago mi presupuesto y llega el día 2 y resulta que me ha salido una caries, la lavadora se rompe, gastamos más de gas de lo que debiéramos... total, que tal como se veía venir, no soy buena haciendo números y los desastres naturales acechan mi economía.


De todos modos, viendo lo que la familia roncador deja cada mes en dentista, estoy totalmente segura de que equivoqué la carrera, esta gente se ha hecho un chalé a nuestra costa. Por fortuna, he ido haciendo algunas chapucillas (tranquilos, no arreglo desperfectos, correcciones y cosas similares), cuando las cosas están difíciles, a buen diente no hay pan duro (además, cuando miro al dentista a la cara, siempre me viene este refrán a la cabeza).


Si es que, cuando llegamos a fin de mes, estoy como los santos de Bujalance, con una mano atrás y otra delante. En realidad, toda la vida he pensado que esos santos deben de llevar taparrabos o algo así, ¿por qué esa mano delante y detrás? Últimamente estoy muy preguntona, es que el mundo me crea dudas y, en el fondo, soy muy socrática.

dissabte, 7 de febrer de 2015

Andares

Durante un período bastante largo de mi vida, solía llevar zapatos de tacón y me arreglaba bastante, a pesar de que en la misma iba en bicicleta o a pie a todas partes, con lo cual, a veces pienso que me abducieron los extraterrestres y me convirtieron en la mujer pragmática que soy hoy, a la que gusta de ir en zapatillas, tejanos y cómoda por encima de todo.



También es cierto que la edad no perdona, ni la verticalidad, y tal vez esté bastante relacionado, aunque sigo con mi hipótesis principal, porque pienso muy seriamente que los tacones son obra del diablo o de un ser que odia profundamente al género femenino. Principalmente, porque tengo un andar característico y voy dando saltitos por el mundo, sé que suena a Heidi y sus cabritas, pero viene innato (no es fruto de mis andares con el rebaño por la montaña).


El resultado son unos gemelos fuertes y tobillos sensibles, pero merece la pena, el roncador es capaz de encontrarme entre la multitud, dice que mi cabeza sobresale rítmicamente y que mis andares son únicos. Es que está enamorado.

divendres, 6 de febrer de 2015

Cosas esenciales

Hoy vamos a hablar de un tema candente y de total actualidad: el papel de váter. Se puede ahorrar en todo: ropa, productos de la casa, incluso en marcas de comida, pero con el papel de váter no se juega. En mi casa no se juzga los sitios más que por este tema, es que se sabe mucho de un local por la atención que dedican a sus clientes desde el baño.


Sé que a menudo sueno como una loca, pero en serio, quién no lo ha pensado. Nosotros siempre vamos con el tiempo justo, así que cuando entras en un bar o restaurante primero haces una visita al inodoro (con la finalidad que sea), si allí te encuentras un papel de calidad, con esa suavidad y resistencia pertinente y, además, luego resulta que al lavarte las manos el jabón huele de maravilla, la toalla es de una suavidad palpable y, encima, hay cremita para las manos o cualquier chorradita, ese es nuestro lugar ideal para morir y tomar algo (no en el baño, claro).


Nuestro culito (eufemismo claro que hace reír a mi dietista) se merece lo mejor y no escatimamos en ello. Ahí queda dicho.

dijous, 5 de febrer de 2015

¿Ya es febrero?

Que me devuelvan enero, entre exámenes y varios líos siento que no he disfrutado del mes, y todos sabemos y aprendimos en su momento que tempus fugit. ¿Que por qué hoy me he levantado con estas ansias de carpe diem? No es que haya recuperado mis apuntes de literatura, es que me estoy sintiendo mayor.


En pocos años he pasado de mujer viajera busca estabilidad fugaz a hipoteca con deseo de hijos (¡en plural!), ¿será esto el reloj biológico? Si yo no quería ni casarme, la culpa de todo esto es del roncador, que me enamoró y ya no tengo solución.


Además, desde que voy a la universidad me he dado cuenta de que vivo en un mundo de siglas que me saca de quicio, ahora ya no se dice carpe diem (ese Club de los poetas muertos), imagináoslo, ahora se llamaría Yolo (you only live once), que queda de lo más ridículo porque -y para mi amiga Montse que luego dice que los que no saben inglés también tienen derecho a opinar- esto de solo se vive una vez ya lo cantaba Azúcar Moreno y no con demasiada gracia, si estos nacidos en los noventa o a partir de 2000 (¿cómo se les llamará? ¿La generación de los ceros?) hicieran un poco de memoria histórica/folclórica... Es como si al hablar en siglas ahorráramos tiempo, será por eso, con lo bonita que es la palabra... Oh, capitán, mi capitán.

dimecres, 4 de febrer de 2015

Bobeando

Os cuento, porque estos días he estado tan agobiada por ese examen que estaba algo pesadita con el tema. Creo que fue bien, a pesar de mi odio a los exámenes tipo test y a mi nerviosismo/histérica propio de día de examen. No puedo remediarlo, me pongo insoportable y, en casa, el roncador también tenía algunos, así que estábamos muy graciosos y ser respiraba cierta tensión nerviosa. Ahora, ¡a esperar la nota!

Con deciros que la mañana del día de examen me suelta el roncador una palabreja de las que le entran en su temario y yo, que estaba en modo esponja, que lo absorbía todo, la memoricé (por fortuna ya lo he borrado).



El roncador, con el cachondeo, empezó a llamarme Bob Esponja, que derivó en su femenino, o sea, Boba Esponja o Bobita para los amigos y odiados compañeros de vida y existencia. Ya he terminado con los exámenes, él no, a ver si encuentro el modo de vengarme.
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