dijous, 31 de desembre de 2015

Sin propósitos

Llevo una semana que voy a dormir con la promesa en mis labios de empezar el día haciendo ejercicio y luego me limito a desayunar y sentarme en el sofá. Esto es lo que llamo yo unas buenas vacaciones.



En realidad, había pensado en hacer una entrada con mis propósitos para el nuevo año, y he decidido que para contar mentiras, mejor paso de perder el tiempo, porque ni pienso salir a correr maratones ni voy a ser mejor persona, por no decir que por mucho que me lo proponga los turrones, polvorones y dulces varios de los que me he estado alimentado en estos días van a acompañarme durante la mitad del año, aunque me ponga a dieta: medio año para adelgazar, dos días para recuperarlo.



Y, por cierto, porfi, petición de último día del año, que ya no os pido nada más hasta el siguiente. Un retweet para el roncador, que quiere conseguir una cena gratis para los dos.
Pues eso, que feliz entrada en el nuevo año y todos mis buenos propósitos para mis lectores.

dimarts, 29 de desembre de 2015

i robot

Estas navidades nos hemos autorregalado una vaporetta (y a mi madre otra, que es muy celosota y nos la robaría). Como somos adictos a la red y a las ofertas, las hemos encargado por Internet, así que la estrenaremos allá por febrero.


Nos hemos debatido entre una Roomba y la vaporetta de Polti, y ha ganado la segunda, porque nos ha parecido más útil, higiénica y ecológica (ni que me dieran dinero por publicitarla, ojalá); sobre todo, la hemos comprado porque ya me imagino a las gatas domesticando a la primera para que las lleve por la casa haciendo el mínimo esfuerzo, que estas dos son muy retorcidas... fijo que el folleto de propaganda que me encontré en el buzón lo habían dejado ellas ahí para engatusarme (nunca mejor usada la palabra). Además, que la Roomba a mí personalmente me da algo de grima, como si fuera a atacarme mientras duermo.


En fin, que siendo roncador alérgico al polvo y que cuánta más alergia más ronquidos... seguro que me irá estupendamente. Aunque a mí esto de los ácaros me parece una burda excusa para no limpiar nunca, que se escaquea que da gusto.

dissabte, 26 de desembre de 2015

sadismo alimenticio

Después del atracón de estos dos días festivos (todo un desgaste emocional y estomacal), llega la felicidad, día festivo y sin compromisos familiares, voy a pasar todo el día en el sofá acariciando a las gatas, al roncador y al mando de la tele.


Lo peor de toda esta orgía alimenticia es que después de comer hasta la muerte en casa de mis padres, llegué a la mía y abrí una caja de galletas. Lo mío es el sadismo.

dijous, 24 de desembre de 2015

Maternidad

Nunca recuerdo el nombre ni el sexo de los bebés de mis amigos, creo que secretamente les estoy boicoteando

dimecres, 23 de desembre de 2015

Cebándome

Decididamente, en estas fiestas vamos a ahorrar como nunca, cada día se come en una casa diferente a la mía, o sea, gastos 0; lo que pasa es que luego espero que los Reyes me traigan una liposucción o un vale descuento para ir a la dietista, porque todavía no hemos empezado y la báscula esta mañana ya lo ha flipado.


Me siento como en la peli del día de la marmota, en un bucle psicótico en el que día sí día también alguien me ceba, ¿no será una trampa de la malvada bruja de Hansel y Gretel?

dilluns, 21 de desembre de 2015

Cerrado

Cerrado por examen hasta el día 23, nos vemos en un par de días, deseadme suerte, porque la necesitaré.


diumenge, 20 de desembre de 2015

Palabras de un gran arquitecto: interprétese como quieran

"Los médicos tapan sus errores con tierra, los abogados con papeles y los arquitectos aconsejan poner plantas".

Frank Lloyd Wright

dissabte, 19 de desembre de 2015

El mal menor

Jornada de reflexión y sé que mañana voy a seguir estando incecisa, yo que en su día lo tenía todo muy claro y decía que las dudas eran para los que no escuchan, los que no opinan... pues ahora, como vivo desinformada y apenas leo las noticias, dado que un día decidí que viviría más feliz y más años sin ellas, soy de esos del montón: LOS INDECISOS.


Pero, ¿cómo no serlo si las opciones que nos brindan no convencen a nadie? Yo siempre he dado mi voto a alguien, porque me enseñaron que el "no voto" no era una opción, que es un derecho y como tal debemos hacer uso de él. Aunque con esta oferta... es bien difícil decidirse.


Pues eso, que no voy a votar en blanco porque es lo mismo que dárselo al que ya gana (o sea, conformismo); "no votar" no es una opción; votar nulo y meter en el sobre junto a la papeleta un billete de 5 para los de la mesa electoral, a los que les ha tocado estar ahí probablemente contra su voluntad, igual se interpreta como soborno. En conclusión, habrá que votar al mal menor, y eso me cabrea, sobre todo porque no sé cuál es.

divendres, 18 de desembre de 2015

Traductor

Tengo un problema con esto del WhatsApp, pero no con que la gente sea muy pesada (que también), es con los emoticonos. A mí las cosas claras y con todas las letras, porque si me pones 3 flamencas y una cara sonriente puede ser que nos vamos a Sevilla, que me llevas a bailar o bien que te has ido con 3 flamencas y estás contento. Igual es que te has encontrado con un montón de flamencos que bailaban...


Exijo a WhatsApp un traductor como el del Google para los emoticonos. Bueno, o que la gente se exprese de forma clara, porque hay un montón de malentendidos por ese motivo, a veces ya va bien no comprometerse demasiado, pero es que cuando te mandan el anillo todas pensamos lo mismo y resulta que no, ¿pues qué?



Y lo que me da más rabia es lo de que ahora todos los emoticonos tengan distintos tonos de piel, a mí ya me iba bien el modelo Simpsons, que era muy neutro; ahora tengo un conflicto racial cada vez que mando el emoticono, así que acabo por ponerlos todos a la vez y no discriminar a ninguno de ellos.

dijous, 17 de desembre de 2015

Psicosis

Tengo una amiga muy preocupada por el tema terrorismo, bueno, mejor dicho, no va a lugares públicos porque le da miedo que haya una bomba. Yo soy más de la teoría de que en cualquier momento me puede caer a la cabeza una maceta, cornisa o cosas varias (que Barcelona es muy peligrosa), así que nunca pienso en estas cosas.




Pero el otro día estaba esperando a que el autobús saliera de inicio y el autobusero tenía una conversación muy animada con otro compañero. Lo importante no es que se retrasara (que también), es que el compañero, que llevaba el uniforme completo de empresa (ya me gustaría a mí que me dieran la ropa y el uniforme), incluso la bolsa de deporte, lo que me lleva a plantearme para qué un conductor de autobuses lleva en su uniforme el complemento de bolsa de deporte, ni que lo promocionara El Corte Inglés... bueno, centrándome, que hasta ahora parecen dos ideas inconexas, muy propio de mí: en la bolsa, que era algo translúcida, parpadeaba una lucecita roja y a mí me entró el pánico.



Evidentemente, no me bajé del autobús, prefiero volar por los aires que perder el 67, pasa cada media hora y ya iba tarde; ni siquiera alerté a mis compañeros de viaje, para qué, si vas a morir levantas la cabeza bien alta y punto pelota, no hace falta asustar al prójimo... el caso es que me alegré cuando el chico bajó del autobús. Eso es por culpa de mi amiga, seguro que era el walkie o cualquier chorrada.

dimecres, 16 de desembre de 2015

La música no me amansa a mí, ¡fieras!

Sé que tengo poco aguante, pero cuando estoy en mi momento relax de vuelta del trabajo, feliz por trabajar en un lugar que me permite un momento de paz viendo el mar, entran los músicos itinerantes, por llamarlo de algún modo, porque me he planteado darles dinero a cambio de un mutis completo y definitivo, o sea, por salir del vagón cagando leches. Porque, a cuál peor... a excepción del violoncelista, al que le daría la cartera y mi corazón (sabes que es metafórico, mi querido roncador, que solo te quiero a ti).


Hay un par de raperos que sacan lo peor de mí, será su "música" subversiva, pero despiertan en mí una violencia a la que soy poco dada habitualmente.


Lo que más intrigada me tiene es que van con todo su equipo de música, el amplificador o lo que sea que les modifica la voz como si estuvieran en un gran teatro. A ver, ¿es que los regalan? porque hay gente que canta fatal, desafina y sería mejor que vendiera churros, pero van con todo el equipo a cuestas. Por favor, que alguien les diga que esto no es lo suyo, que tanto programa de música en plan reality show ha hecho mucho daño y ha subido demasiado la autoestima de algunos.

dimarts, 15 de desembre de 2015

Comida mutante

Hay un día mínimo a la semana en el que alguno de los del trabajo tenemos que quedarnos a comer, así que el que más y el que menos va con el tupper, más o menos elaborado. Hay de todo, desde las sobras de mi madre, hasta los que llevan bocadillo y no se ocultan de ello, porque no les gusta cocinar.



Nuestra nevera, dejada de la mano de dios, un día de estos se nos subleva, los hay que en su día olvidaron el tupper ahí dentro y nunca más se supo, al más puro estilo de Cuarto Milenio, y estamos esperando a Iker Jiménez para que venga a investigar el origen de algunos de los contenidos de esos tuppers. Siempre me sorprende la capacidad de mutación de la comida, preferentemente en musgo verde.



Con el paso del tiempo he optado por llevar comida que no necesite refrigeración, no es que sea muy aprensiva, pero una tiene sus manías (en resumen, aprecio mi ya mermada salud, y no quiero tentar la suerte).

dilluns, 14 de desembre de 2015

Uniformada

Hay cosas en las que no puedo dejar de pensar justo antes de depilarme... como por ejemplo, que una vez muertos siguen creciendo uñas y pelo, así que si cabe la posibilidad de que ese sea mi último día de vida, para qué depilarse. Luego pienso en el roncador, en lo mucho que lo quiero y en que se merece que haga el esfuerzo... maldito amor, con lo feliz que sería yo con unos buenos pelos en las piernas.


Claro, que si me muero, lo rondaré durante el resto de su vida como fantasma... me pregunto si en tema fantasma estaré depilada, tal como habré muerto, o bien en mi segunda versión con uñas y pelos largos, porque esa imagen es bien terrible y entendería el miedo que le tiene la gente a los fantasmas.


Eso sí, no tendré que pensar nunca más en qué me pongo cada mañana, ya sé que eso es muy poco femenino (bueno, todo en general en esta entrada), pero es que es un desgaste mental al que me someto cotidianamente, con lo chulo que sería trabajar en algún sitio en el que me obligaran a llevar uniforme: McDonald's, Fuerzas armadas... pensándolo mejor, es menos traumático elegir cada día la ropa.

diumenge, 13 de desembre de 2015

Medicina alternativa

En mi casa somos muy de medicina alternativa, a mí cuando tenía algo de fiebre mi madre me daba un vaso de leche calentita con Whisky, o sea, me pillaba cada pedal... ideal para sudar un montón y expulsar gérmenes (en boca de mi madre).

Bueno, en realidad, nunca he entendido muy bien por qué no me gusta el alcohol, si desde muy pequeña que me metían el chupete en anís porque de otra manera no había manera de tenerlo en la boca (llamadme tonta o alcohólica temprana).


O sea, nada de acupuntura ni de chorradas orientales, estoy planteándome que, ante la incapacidad de diagnosticarme de los médicos, voy a meterme un lingotazo y a ver qué pasa, daño no puede hacerme (con moderación, claro está, que incluso lo dice la OMS).

dissabte, 12 de desembre de 2015

Viejuna

Me gusta la ropa de viejos, hasta ahora no ha sido un problema, estaba en etapa juvenil e incluso era gracioso, ahora empiezan a confundirme con una vieja, y no me hace ni pizca de gracia. Suerte que tengo carita aniñada y lo llevo bien.


Además, con el rollo de que me gusta tejer y estas cosas, pues cualquier día me dejan sentar en el tren (uy, eso no creo, ya te puedes morir en el tren que nadie se levanta, es una regla no escrita).

divendres, 11 de desembre de 2015

Astenia

No sé si son los antihistamínicos que me dejan medio muerta o es que tengo astenia primaveral. Ya sea porque mi cuerpo, al igual que mis plantas, intuye que el calentamiento global del planeta se ha cargado el tema del clima y hay días en los que realmente estamos en primavera, a pesar de estar en el mes de diciembre y en el hemisferio que corresponde a invierno; o ya sea porque mi mente desea estar en primavera, estación en la que todo florece, hay alegría y días soleados (o sea, nos remitimos otra vez a lo del cambio climático).


Sé que no es descabellado y que tiene que estarle pasando a más gente, como mínimo, en la calle veo a muchos con cara de agotamiento general, o bien estoy en un episodio de The Walking Dead que ha traspasado las pantallas.


En todo caso, voy a medio gas por la vida, ya sea por el cambio climático o por las pastillas. Exámenes a la vista y yo con unas ganas de dormirme al más puro estilo babilla y marca de sábana en la cara... Esto no puede llevar a buen puerto.

dijous, 10 de desembre de 2015

En ejercicio del deber

Tengo que dejar de darle vueltas a todo. Con esto de que me paso el día en el médico (para que no sepan qué me pasa) me estaba planteando el tema de las bajas y en qué casos podría ser baja por accidente laboral o baja común (es que a mí la prevención de riesgos laborales me apasiona, aunque creo que a los que debería no les importa demasiado).


Pues eso, con lo de que si yendo al trabajo sufres un accidente consta con accidente laboral; pero, ¿y si te secuestran? ¿Qué pasa con el trabajo? Si me sucede yendo al trabajo o bien en horario laboral, constaría como accidente laboral? No es que nadie tenga motivos para secuestrarme, supongo que es por culpa de una amiga que me hizo pensar en la peligrosidad de ir en tren.


No solamente porque tal y como están las vías es probable que descarrilemos (no sería mi primera vez) o que choquemos con otro tren (la mayoría del trayecto es en una sola vía), o porque apenas si hay vigilancia y la que hay me da más miedo que alegría (¿alguien se ha fijado en los de seguridad? Tienen pinta de asesinos en serio, poco dotados para la inteligencia emocional y muy dados a pegar, estilo vigilante de discoteca). También me lo decía por la alerta y miedo general a que pongan una bomba en el tren o algo parecido... Pues eso, mi roncador, ¿recibiría una compensación económica por pérdida en ejercicio del deber laboral de mi menda?

dimecres, 9 de desembre de 2015

Música a todo trapo

A menudo tengo la sensación de que hay gente sensacionalista a la que le gusta exhibirse, me refiero a esa gente que grita en los sitios públicos, a pesar de tener a su interlocutor cerca; a los que llevan la música del coche a todo volumen y a pesar de que haya una temperatura ambiente bajo cero, llevan la ventanilla bajada para que oigamos lo que ellos...


Bueno, con esto de la música hay variedad, sobre todo los que llevan la música en el móvil y, como lo de llevar auriculares está sobrevalorado o no está de moda, pues todo el mundo tenemos que oír lo que ellos (generalmente música que no es de mi agrado y a mí me gusta casi todo tipo de música, que conste). 


Lo más grave es que a los jóvenes se lo puedo perdonar, todavía están formándose socialmente y su tarea de adolescentes es desafiar y molestar al prójimo, pero es que el otro día una pareja de edad indefinida (sobrepasaba los 50, en cada uno, no en la suma) iban por la calle escuchando flamenco o algo parecido; y en la consulta del médico una señora de unos 60 años se puso a mirar vídeos de Facebook a todo trapo, como si estuviera sola en su sala de estar.

dimecres, 2 de desembre de 2015

Postureo

Esto del postureo me tiene muy amargada, es que te hablan mientras se están mirando en un espejo, un cristal o el móvil. Oye, que tengo los ojos encima de la nariz, ¿por qué no te miras en el reflejo de mis ojos? Mejor que no, porque verás qué opino de tu comportamiento, que la mirada puede ser muy desaprobadora.



Es que se te ponen unos shorts en pleno invierno, con unas medias que no son thermolactyl (eso seguro) y solo con mirarlas te da grima, ¿es que no saben que hay ropa de temporada y esa es de verano? Es como si yo me pongo un bañador para ir a comprar al super. Ayer me contaba una amiga que le hizo una entrevista de trabajo a una chica y se le presentó con los shorts, y a mí me pareció tan natural (porque lo veo cada día) que le pregunté si se los había puesto con botas, porque no entiendo que una tenga frío en los pies, pero en las piernas no; aunque en este caso, lo más grave es que esa pieza de ropa, además de estar fuera de temporada, no es lo más adecuado para una entrevista de trabajo (o es que somos muy raras mi amiga y yo).



Es que van como fotocopias, diría que no tienen ni idea de qué ponerse y todos tienen el mismo catálogo de ropa en casa que usan como modelo... o peor, deben de ser adictos a Mujeres/hombres y viceversa, que lo único que tienen de bueno es que ahora todos saben lo que significa viceversa (o algo parecido), porque entre los tacones, faldas cortas e ir de maquillaje hasta las cejas (además de verdad), muchas nociones de moda no tienen. No sé, me gustaría que alimentaran la creencia de que el amor no está en el físico, y no es por decir, que mi padre, guapo, lo que se dice guapo, no es, y mi madre se enamoró locamente.

dimarts, 1 de desembre de 2015

Angustia en la carretera

Si es que lo que no nos pase a nosotros... Debo hacer una breve introducción al tema: mi querido marido tiene fe ciega en la duración de la gasolina en el coche, a pesar de que la aguja indique que hay que reponer. La última vez que nos quedamos tirados me prometió que nunca más, pero ha sido reincidente. Volvíamos de comer con sus padres y los míos, sí, todos juntitos, es que resulta que se caen bien. Al lado de casa de mis padres hay una gasolinera, pero para qué íbamos a reponer si podemos llegar empujando el coche...



Pues bien, justo a pocos metros de casa, el coche dijo que tenía sed y que ya estaba bien (cualquier día se nos hace de un sindicato) y se quedó parado en una rotonda. Pudimos dejarlo en un ladito y yo me quedé dentro del coche por si había un problemilla, mientras el roncador iba a buscar gasolina (la más cercana está como a 20 minutos a buen paso).



Con todo esto, estando en el coche solita, paró la policía. Resulta que nuestro coche, cuando no tiene la llave puesta, decide que se cierra y no hay tu tía de salir de ahí (cosa que no sabíamos). Resumiendo, yo oía a los policías pero ellos a mí no (algo muy raro, porque les oía nítidamente). Tardaron como 10 minutos en entender lo que les decía, a pesar de señalar el indicador de la gasolina y de mis dotes de mímica. Entonces me explicaron que es muy peligroso que yo esté en un coche en medio de la calzada, que puede venir un camión y arrollarme y tendríamos un problema (claro, probablemente me moriría). Eso me creó muchísima angustia, claro está, sobre todo porque lejos de bloquear la parte trasera de nuestro coche con el suyo o de ponerse ahí indicando y dirigiendo el tráfico, aparcaron a bastante distancia, delante de mí, y se quedaron al ladito de su coche. Gracias por protegerme... la multa sí que nos la pusieron, pero la función de proteger al ciudadano se la pasaron por el forro. Cada vez tengo más claro que su trabajo es recaudar dinero.
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