dissabte, 1 novembre de 2014

Maridos así, ya no se encuentran

A veces tengo la sensación de ir haciendo las cosas una detrás de la otra. Me diréis, pues claro, no vas a hacerlo todo de golpe. Me explico, como si tuviera una larga lista de coja su turno, de cosas pendientes y tuviera que irlas tachando, pero sin tiempo para disfrutarlas.


De todos modos, soy afortunada y mi marido es un cielo porque me ha regalado para mi cumpleaños (con antelación, todavía quedan unos días), además de una calculadora científica para los exámenes de la carrera, un fin de semana de próximo uso los dos solitos en un pueblecito bonito y acogedor. 


¿Se puede pedir más? Pues sí, pero a él seguro que no, que todavía no sé cómo me aguanta, si debe de ser el hombre más vapuleado públicamente de toda la historia de los blogs de este país, en este mi espacio de pensamiento virtual.

divendres, 31 octubre de 2014

Nada que ponerme

Sé que no suena creíble, pero con la minillegada del frío (porque tampoco es que esto parezca Siberia, en todo caso fresquito) me he dado cuenta de que no tengo nada que ponerme. Lo cierto es que podría decir que con el régimen me he quedado monísima de la muerte y trolas varias, pero no es así, que llevo dos semanas pesando lo mismo y el chocolate me está tentando horrores.


Sencillamente, soy mujer y quiero un cambio de guardarropa en toda regla. Como no va a poder ser, porque no nací millonaria ni me casé con un rico (pero te quiero muchísimo, roncadorcito), tendré que inventarme algo.


En realidad, hay cosas que no me pongo desde hace mil años (tendría que hacer un intercambio entre amigas y que pasen a mejor vida o uso), será que me he hecho mayor y más sobria (qué va, si lo mío son los colorines). Estoy barajando varias opciones, entre ellas, destripar y reconstruir, aunque por falta de tiempo y que la máquina de coser cría polvo, igual me decido por la primera y a ver qué pasa. 

dijous, 30 octubre de 2014

Imaginación vs tests

Voy a contaros cosas de mis exámenes, ahora que ya tengo la experiencia del primero presencial. El tipo test le quita mucho a mi mente imaginativa y creativa, con la de cosas que explicaría yo y me limitan a 4 respuestas, esto no es justo.

Además, me coartan, porque si me equivoco en una, hala, penalización y me descuenta. Si yo entiendo que esto es una criba y que no hay que contestar al tuntún, pero me tienen estresada. ¿Dónde queda eso de voy a intentarlo a ver qué pasa? Que el azar también forma parte de la vida y de los exámenes, si me quitan esos componentes, ¿qué me queda?

En resumen, que a mí mejor que no me hagan ningún test, ya de pequeña me negaba y ahora de mayor no he mejorado demasiado con esto. En realidad, tengo cierta alergia a los exámenes en general, así que lo llevo clarito. Es que esto de que sume por acierto, descuente por error y ahora me llevo una... Ya os contaré los resultados, porque ahora mismo no tengo ni idea (cruzad los dedos).

dimecres, 29 octubre de 2014

Deportes extremos

Suelo repasar los mails que se quedan en spam, algunas veces me sorprende que nombres de lo más normal y que son de gente que ya me han escrito antes no pasen por el filtro de la cuenta, pero sigue siendo así. 



En cambio, en mi bandeja de entrada puedo encontrarme con algo tan insólito como una promoción de viagra (vete a saber qué les hace eso a las mujeres); otro de mis habituales que dice "a real man needs a real manhood", o sea, más de lo mismo, porque hace referencia a la virilidad, aunque me temo que solamente a la del miembro, ya podrían enviar cursos educativos sobre cómo ser viril como característica de personalidad, es decir, caballeroso y educado, que eso, entre nosotros, nos pone más que un buen...


En resumen, el filtro de mi correo electrónico tiene personalidad curiosa y el mío también, pero sobre todo, alguien cree que mi nombre es de hombre o bien que tengo una gran capacidad de persuasión y soy la que me encargo de las compras "viriles" en casa.

dimarts, 28 octubre de 2014

Banco de confianza

Esta mañana he recibido un mail del banco en el que me decía que han sido elegidos banco español de confianza y que han tenido un buen año en el que parece que todo va a mejor y han aumentado su capital.


Me he emocionado, pero por mucho que me haya leído toda la letra pequeña no he encontrado el fragmento en donde pone que para compensarnos, como clientes fieles de este maravilloso banco, es decir, los causantes en el fondo de que todo les haya ido tan bien, recibiremos una compensación económica.


No sé, se les habrá olvidado, aunque es extraño, la carta estaba muy bien redactada y quedaba claro el agradecimiento que sentían por nuestra valiosa confianza, igual les escribo algo, no será descortés pedirles dinero por ello, ¿no? Qué va, si ellos lo hacen continuamente: cuando te quedas en números rojos, cuando no gastas suficiente con la VISA...

dilluns, 27 octubre de 2014

Al límite

Menuda semana he tenido y me espera, estoy entre agotada y espitada: 2 trabajos la semana pasada, junto con uno de esos exámenes trampa que puedes hacer desde casa con el ordenador, pero que tienen un tiempo limitado y me estresan mogollón (sí, sí, con apuntes, pero como me dé por mirarlos se me ha acabado el tiempo en la pregunta 5). 

y esta, otros tantos, una presentación y un examen presencial (que me tiene algo acojonada). No sé si el roncador va a soportarme otra semana igual, que hay que coger número para vernos.


Hay gente a la que la apasionan los deportes extremos y al límite, pues los invito a ponerse a estudiar a cierta edad y compaginar vida laboral y personal, porque es como hacer malabares subido en el ala de un jet comercial.

diumenge, 26 octubre de 2014

Las cuentas del Gran Capitán

Mi marido es hombre cariñoso, bondadoso y paciente, no tengo ninguna queja; aunque en lo de la economía familiar es feliz como una perdiz. Por fortuna, me deja a mí esos menesteres que, como buena mujer catalana, se me dan de fábula.


Yo soy más como Fernando el Católico: dicen que era un hombre receloso, con cierta inclinación al control de gastos. Una vez le pidió a uno de sus hombres, al que llamaban El Gran Capitán, las cuentas detalladas de los gastos durante las campañas de Italia, en las que se conquistó Nápoles. El otro, que se ve que tenía un sentido del humor peculiar, no dudó en poner en su lista cosas tan descabelladas como picos, palas, guantes perfumados... Pues eso, que al roncador ya le pegan Las cuentas del Gran Capitán.


Bueno, podríamos hacerla extensible a otros tantos... porque mi marido es por despistado y porque sabe que me tiene a mí, que otros tienen las cuentas menos claras, gastos desorbitados y arbitrarios, y aquí no pasa nada (no hace falta decir nombres, ¿no?).
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