diumenge, 22 de gener de 2017

Un buen marido

El roncador es un muy buen marido, pero tiene un defecto, está muy enamorado y no puede estar mucho rato alejado de mí. Sé que a priori eso suena maravilloso, y no me quejo, aunque a veces tengo ganas de pasar un poco de tiempo conmigo misma. Hace unos días así se lo manifesté, le dije que igual iría bien que se buscara una afición, o mejor, que se hiciera católico y se fuera los domingos a misa de 12, que yo con eso ya tenía suficiente.



Pues no va y se me levanta hoy diciendo que a las 12 tiene cita con Dios... hoy que tengo muchas ganas de mantita, sofá, película y unos mimos de roncador. Al final me ha dado una alternativa, aunque me he decantado por otra: que vaya poniendo la 2, porque llevan toda la vida dando la misa de los domingos y así la vemos juntos. Eso me pasa por poco cariñosa y desapegada. Ahora no sé si hacer palomitas o sacar el rosario de mi abuela, menudo dilema (igual ya vale con el último capítulo de The young pope, que me tiene enganchadísima).

dissabte, 21 de gener de 2017

Poco tacto

Hay gente que ha nacido con el tacto intacto, o carente de él. Sin ir más lejos, hoy me estaba acordando de una vez que fuimos al ginecólogo cuando era jovencita, igual tenía 18 años. Íbamos a menudo porque tuve la gran suerte de que mi primera menstruación no fuera hasta la mayoría de edad y, además, tuve varios diagnósticos peculiares, así que me miraban a menudo mis partes púdicas. No es que tenga nada en contra de la medicina pública, todo lo contrario, estoy contentísima con ella, pero en lo referente a ginecología al final opté por la mutua, porque las listas de espera eran terribles e iba sobremedicada (algo que no me gusta nada). 


En fin, os digo esto porque iba a un hospital universitario, así que a menudo, sin previo aviso, entraba un conjunto de seres con bata blanca, un poco mayores que yo, a verme espatarrada y a los que se les contaba mi caso, sin tener en cuenta mi persona, mi corta edad, ni que me sintiera como un mono de feria. Pero ese día, en el que fui con mi madre a la consulta del médico a hacerme una prueba, fue el definitivo: la enfermera me llamó al pasillo y me hizo un montón de preguntas íntimas, poco propias del lugar donde estábamos, tan público y cercano al oído de todos, y la descuidada mujer me preguntó si ya había tenido relaciones sexuales (con mi madre de pie detrás de mí) a lo que respondí la verdad, no sin poner cara de póquer; al cabo de unos segundos, vi cómo modificaba su expresión, había visto la luz y me preguntó quién era la señora que tenía detrás... Mi madre, que siempre ha sido muy prudente, me comentó luego si lo que me había estado preguntando era si todavía tenía la regla (es tan educada, a veces parece inglesa).

dijous, 19 de gener de 2017

Visión

De pequeña ya era una rebelde sin causa: ahora estas cosas ya no pasan, pero a los 4 años quisieron ponerme un parche en el ojo, tengo un ojo vago (un poco como yo) y era una forma de reeducarlo. Por supuesto, a pesar de mi corta edad, conseguí que no me lo pusieran y fui corrigiéndolo con el no uso de las gafas; en poco tiempo mejoré muchísimo, incluso la hipermetropía. Y así he ido capeando el temporal hasta la edad adulta.


De repente, era miope. Seguía siendo vaga, hasta la muerte, pero mi visión había cambiado de condición, con lo que ahora ya no sé nunca cuándo ponerme las gafas, puesto que si me las pongo por la calle no calculo las distancias y choco contra todos los obstáculos. Siguiendo las directrices de mi joven yo, me las pongo solo en ocasiones excepcionales, porque todavía tengo la potestad de decidir qué es lo que quiero o no ver, y contra qué o quién quiero chocar.

dimarts, 17 de gener de 2017

Espionaje

Estoy muy preocupada por esto del espionaje, y no me refiero a ninguna agencia gubernamental de inteligencia, estilo CIA, o sí... os lo cuento: últimamente me aparecen muchos anuncios relacionados con búsquedas que realizo en Internet, práctica que me parece bastante invasiva y que me cuestiona a menudo nuestro derecho a la intimidad. Pues bien, mi cabecita hueca a veces hace búsquedas un tanto extrañas, ya sea por trabajo como por curiosidad... 

Pobres, así me imagino yo a los del CNI

Sin ir más lejos, hace unos años trabajé llevando el blog de un libro, una trilogía, No soy un serial killer, que ahora se va a poner muy de moda porque han hecho la película: escribía como si fuera el protagonista, un chico obsesionado con los asesinos en serie y con otras inquietudes algo excéntricas, puesto que además vivía en una funeraria. Tal como os habréis imaginado, me conozco todos los asesinos en serie y varias formas de matar, no porque me interesara el tema, por una cuestión laboral. Por fortuna, tengo mis dudas de que en España haya una red de espionaje capaz de llevar a cabo una redada en mi casa, aunque hace unos días me partí la caja con un capítulo de Castle en el que citaban a un agente de la agencia de inteligencia española CNI, y ahí me veis, haciendo una nueva búsqueda en Intenet y resulta que existen. A mí cualquier día me detienen, lo llevo claro.

diumenge, 15 de gener de 2017

Superabsorbente

Mi marido, con plena intención y pensando que sería más sano, además de que estaba de oferta y no sabe resistirse a ellas, compró harina de espelta para que yo hiciera uno de mis panes. Soy muy fan de la harina integral, así que tampoco me pareció una idea descabellada. Mala idea que no voy a permitir que se repita, es como estar comiendo serrín, no solo por el sabor, también por esa sensación de argamasa en la boca.

Eso sí, hemos descubierto que es un producto superabsorbente, estoy por patentarlo como esponja. Se me cayó una rebanada en el plato de sopa y en segundos absorbió todo el contenido, a excepción de los fideos, así que acabé comiendo fideos con pan.


Me he dado cuenta de que hay una especie de moda por sustituir alimentos que eran habituales, como ya pasó con la leche de vaca por la de almendra, soja y lo que sea... y el caso es que mi madre lleva toda la vida tomándola de almendra, pero da la sensación de que son modas provocadas por vete a saber qué. Entiendo que hay intolerancia a la lactosa y a otros tantos productos, pero si te sientan bien, ¿para qué sustituirlos? Y lo digo yo, que nunca me ha gustado la leche ni sus sucedáneos, pero mucho menos estos otros productos sustitutivos.

dilluns, 9 de gener de 2017

Paradojas

Esta época del año se produce una dialógica publicitaria curiosa: se mezclan anuncios de turrones, bombones y polvorones con productos dietéticos y milagrosas pastillas para perder peso. Es un tiempo de contrastes y de paradojas, puesto que sin las grandes y copiosas comilonas navideñas, la industria parafarmacéutica se vendría abajo en enero.

diumenge, 8 de gener de 2017

Reproducción

Hoy he leído un comentario que me ha indignado, aunque probablemente mi entrada tampoco va a gustar a muchos, porque no entra dentro de lo políticamente correcto. Una chica se quejaba de que tenía dos hijos y no podía tener un tercero porque no se lo podían permitir, decía que se reía cada vez que oía la palabra conciliación. A ver, ¿nos hemos vuelto locos? Llevamos años vendiendo a los países tercermundista la idea de que no deben reproducirse a lo loco y aquí fomentando la natalidad con ayudas públicas... pues a mí me dan ganas de llorar cada vez que alguien se beneficia de las bonificaciones por familia numerosa.

Después de todo, esas ayudas las estamos manteniendo los que, por los motivos que sean (económicos, físicos o ideológicos), hemos tomado la decisión de no tener hijos.
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