dissabte, 28 març de 2015

Ni un pelo de tonto, ni de otro tipo

Hace un par de días os hablaba de mi pelo y el roncador se ha puesto un poco celosito; pues nada, voy a hablar de su pelo, o de la ausencia de él. A veces me da penita, yo creo que es un calvo muy guapo, es más, no me lo imagino con pelo, con esa forma de cabeza es difícil imaginárselo, aunque a veces, mientras está medio dormido y se deja hacer perrerías, le pongo mi melena y le hago fotos, para que vea cómo le queda (sí, soy como una niña chica y él es un santo varón).

Como buen calvo, le gusta hacer bromas como que no tiene un pelo de tonto o me suelta frasecitas tales como te vas a enterar de lo que vale un peine. A veces creo que tiene el síndrome del miembro amputado, pero con el pelo, sueña que tiene una hermosa melena (que lo sé, aunque disimule) y suele rememorar una época en la que tenía un pelo frondoso (mentira, que he visto fotos y eran cuatro pelos y mal contados).



En lo que sí que le doy la razón es en que el pelo hace mucho, me he fijado en algunos hombres que lucen melena al viento y me da qué pensar. Porque mi roncador es tal como es, no tiene que esconderse tras ninguna mata de pelo a la que dedican, en mi opinión, demasiado tiempo. Sospecho que bajo tanto pelo se esconde una creciente ausencia de personalidad. Además, no tiene nada que envidiarles, que a mí, sobre todo, me gusta por su cerebro y porque es muy guapo, incluso sin pelo.

divendres, 27 març de 2015

Síndrome pre-vacacional

Lo que más me gusta de las vacaciones de Pascua, además de la Mona (mi dietista no tiene por qué enterarse), es que son unos días ideales para leer. Todavía hace frío, no soy muy de procesiones... con lo que tengo tiempo de sobras (si no fuera porque tengo que estudiar, pero eso no cuenta).


En plena astenia primaveral, seguro que a más de uno le irá bien descansar un poco, aunque si es alérgico lo lleva claro. A mí ya me ha entrado esa morriña, entre deseo de vacaciones y excusas varias sobre el tiempo (ahora lluvia, ahora sol).



Igual que ocurre en verano, tengo síndrome post-vacacional, pero a la inversa, a mí me da antes. No entiendo que todo el mundo esté mal después de vacaciones, es el previo lo que me desespera, que parece que nunca lleguen.

dijous, 26 març de 2015

Un mundo sin quejas

Estoy de los nervios con esto de los exámenes. Sí, siempre estamos de exámenes, no es que yo sea muy pesadita (que también). Mi nivel de estrés ha llegado hasta el límite de que ayer el roncador trajo la compra y durante un par de horas no supimos dónde la guardé, desperdigada por la casa que estaba, eso sí, bien guardadita en cajones, en la nevera no, ¡¿para qué?!

Después del examen van a tener que recogerme en pinzas, ¡no puedo más!

Voy a necesitar mucha suerte, ¡menudo temario! Sobre condicionamiento va el examen... yo sí que voy condicionada, que tengo que sacar un 7 mínimo y ya voy condicionada al fracaso. Y encima, con toda esta ansiedad me da por visitar la nevera (no para guardar la compra, para eso no, claro), que hago prospecciones a cualquier hora. Suspendida y con el culo gordo que voy a acabar a este paso.

Así tendría que empezar a estudiar, para Dummies, que el cerebro ya no da para más.

Así estoy, entre despistada y distraída. Y luego leo noticias tan curiosas... pues no hay una gente que decidieron no quejarse durante un mes, ¿para qué? Con lo relajada que se queda una.Un mes entero. A mí me hubieran llevado a urgencias en el minuto cero, solo por la tensión previa, conocedora de no poder formular comentarios ni críticas negativas a absolutamente nada ni nadie. Eso no es vida. 

dimecres, 25 març de 2015

Mis pelos

Tengo el pelo liso, lacio y poco problemático. Es decir, no me da ningún tipo de complicación, salgo de la ducha y estoy lista para ir a la calle, sin secar ni peinar. Me doy cuenta de que a mucha gente le sorprende eso, es más, a menudo me felicitan por cómo me he alisado el pelo: ¡Es así, no le hago nada! Si por no tener no tengo ni enredos, toda la vida usando peine, ni cepillo ni nada.

Entiendo que soy afortunada.

Una vez me regalaron una máquina de estas que alisan el pelo, me planteé si me iría bien para algo más que el pelo, ya sé que sirve también para ondulaciones, pero no sé, le busqué otras funcionalidades, se llaman planchas, igual también se usan para la ropa... pero se ve que no, se la regalé a una amiga, no sé en qué pensaban, si ni siquiera se me encrespa.

Esos malditos años 80

Cuando era jovencita, que estaba de moda el rizo (no como ahora), me hice la permanente y me pasó exactamente lo contrario, mi pelo se replegó sobre sí mismo y tenía una gran bola en la cabeza (porque pelo sí que tengo, pero sin volumen no se nota). Ahí me di cuenta de que no hay que ir contra la naturaleza, porque con lo blanca que soy, pasé de tener pelo de china a pelo de negra. Un contraste muy curioso.

dimarts, 24 març de 2015

Hormona de la felicidad

Dicen que cuando una mujer está embarazada tiene unas hormonas de la felicidad que le hacen soportar el tema, básicamente porque si tienes un comienzo de vomitonas, dolor de espalda y piernas hinchadas, además de sacar un bebé enorme por tu útero, o te dan drogas duras, o no lo haces.



Ahí está, el cuerpo es sabio y por si los médicos no te dan fármacos, se fabrica su propia medicina. ¿La venderán embotellada? me gustaría probarla, la verdad. Creo que hay oxitocina sintética, ¿hará falta receta? Si hace falta, yo me pongo un cojín y lo de quejarme me sale de natural, así que podría tener pinta de embarazada sin demasiado esfuerzo.



Bueno, en realidad, dicen que haciendo ejercicio físico también generamos endorfinas, que nos motivan más y no sé cuántos beneficios más, y a mí solamente me entra mala leche por el hecho de pensar que voy a correr para sudar y no ir a ninguna parte concreta.

dilluns, 23 març de 2015

Padre desconocido

De pequeña venía siempre a buscarme al cole mi madre, durante casi toda mi vida se ha dedicado a la casa, así que podía hacerlo. No recuerdo que mis abuelos nunca me vinieran a buscar al cole, pero bueno, como siempre he sido bastante independiente, de hecho, desde temprana edad he ido a todas partes sola.


Ahora que lo pienso, recuerdo una vez que mi padre, al que le debieron dar fiesta por algún motivo, vino a buscarme al cole, grité a los 4 vientos que ese no era mi padre y que no me iba con él. Eso de ir con desconocidos tenía claro que no podía hacerlo. Pobre hombre, tuvo que volver a casa para que viniera mi madre. Lo cierto es que tiene una explicación, durante muchos años, mi padre fue a trabajar a las 5 de la madrugada y volvía de noche, así que nos veíamos poco. Probablemente, hacía días que no lo veía y como era una niña desconfiada...


Siempre me sabrá mal, para una vez que vino. Supongo que escarmentó, debió de pasar tanta vergüenza que no volvió a pisar mi cole.

diumenge, 22 març de 2015

Marzo marceador

Dicen que Abril, aguas mil, pero parece que el calendario del encargado del tiempo se ha liado, porque ha sido empezar la primavera y ha llegado el diluvio universal, entre el apagón solar que tuvimos con el eclipse y esto yo ya no sé a qué atenerme, y no me refiero al problemón que tengo en mi armario, que no sé si ponerme un jersey, manga corta, el chubasquero o una parra, va más allá.



Sospecho que tienen un problema en el cielo, que ya no saben ni en qué día viven, seguro que están de elecciones. Menos bromas, pensaba que el refranero se estaba quedando obsoleto y resulta que tiene respuesta para estos contratiempos: Marzo marceador, llueve por la tarde y por la mañana hace sol u otro como Marzo engañador, un día malo y otro peor.



Pues yo no recordaba que marzo fuera tan activo, la verdad, pero ya sabemos todos que mi memoria es peor que la de mis peces, que si no burbujearan y movieran las aletas por la mañana, la menda no les daba de comer por desmemoriada.
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