dijous, 31 de desembre de 2015

Sin propósitos

Llevo una semana que voy a dormir con la promesa en mis labios de empezar el día haciendo ejercicio y luego me limito a desayunar y sentarme en el sofá. Esto es lo que llamo yo unas buenas vacaciones.



En realidad, había pensado en hacer una entrada con mis propósitos para el nuevo año, y he decidido que para contar mentiras, mejor paso de perder el tiempo, porque ni pienso salir a correr maratones ni voy a ser mejor persona, por no decir que por mucho que me lo proponga los turrones, polvorones y dulces varios de los que me he estado alimentado en estos días van a acompañarme durante la mitad del año, aunque me ponga a dieta: medio año para adelgazar, dos días para recuperarlo.



Y, por cierto, porfi, petición de último día del año, que ya no os pido nada más hasta el siguiente. Un retweet para el roncador, que quiere conseguir una cena gratis para los dos.
Pues eso, que feliz entrada en el nuevo año y todos mis buenos propósitos para mis lectores.

dimarts, 29 de desembre de 2015

i robot

Estas navidades nos hemos autorregalado una vaporetta (y a mi madre otra, que es muy celosota y nos la robaría). Como somos adictos a la red y a las ofertas, las hemos encargado por Internet, así que la estrenaremos allá por febrero.


Nos hemos debatido entre una Roomba y la vaporetta de Polti, y ha ganado la segunda, porque nos ha parecido más útil, higiénica y ecológica (ni que me dieran dinero por publicitarla, ojalá); sobre todo, la hemos comprado porque ya me imagino a las gatas domesticando a la primera para que las lleve por la casa haciendo el mínimo esfuerzo, que estas dos son muy retorcidas... fijo que el folleto de propaganda que me encontré en el buzón lo habían dejado ellas ahí para engatusarme (nunca mejor usada la palabra). Además, que la Roomba a mí personalmente me da algo de grima, como si fuera a atacarme mientras duermo.


En fin, que siendo roncador alérgico al polvo y que cuánta más alergia más ronquidos... seguro que me irá estupendamente. Aunque a mí esto de los ácaros me parece una burda excusa para no limpiar nunca, que se escaquea que da gusto.

dissabte, 26 de desembre de 2015

sadismo alimenticio

Después del atracón de estos dos días festivos (todo un desgaste emocional y estomacal), llega la felicidad, día festivo y sin compromisos familiares, voy a pasar todo el día en el sofá acariciando a las gatas, al roncador y al mando de la tele.


Lo peor de toda esta orgía alimenticia es que después de comer hasta la muerte en casa de mis padres, llegué a la mía y abrí una caja de galletas. Lo mío es el sadismo.

dijous, 24 de desembre de 2015

Maternidad

Nunca recuerdo el nombre ni el sexo de los bebés de mis amigos, creo que secretamente les estoy boicoteando

dimecres, 23 de desembre de 2015

Cebándome

Decididamente, en estas fiestas vamos a ahorrar como nunca, cada día se come en una casa diferente a la mía, o sea, gastos 0; lo que pasa es que luego espero que los Reyes me traigan una liposucción o un vale descuento para ir a la dietista, porque todavía no hemos empezado y la báscula esta mañana ya lo ha flipado.


Me siento como en la peli del día de la marmota, en un bucle psicótico en el que día sí día también alguien me ceba, ¿no será una trampa de la malvada bruja de Hansel y Gretel?

dilluns, 21 de desembre de 2015

Cerrado

Cerrado por examen hasta el día 23, nos vemos en un par de días, deseadme suerte, porque la necesitaré.


diumenge, 20 de desembre de 2015

Palabras de un gran arquitecto: interprétese como quieran

"Los médicos tapan sus errores con tierra, los abogados con papeles y los arquitectos aconsejan poner plantas".

Frank Lloyd Wright

dissabte, 19 de desembre de 2015

El mal menor

Jornada de reflexión y sé que mañana voy a seguir estando incecisa, yo que en su día lo tenía todo muy claro y decía que las dudas eran para los que no escuchan, los que no opinan... pues ahora, como vivo desinformada y apenas leo las noticias, dado que un día decidí que viviría más feliz y más años sin ellas, soy de esos del montón: LOS INDECISOS.


Pero, ¿cómo no serlo si las opciones que nos brindan no convencen a nadie? Yo siempre he dado mi voto a alguien, porque me enseñaron que el "no voto" no era una opción, que es un derecho y como tal debemos hacer uso de él. Aunque con esta oferta... es bien difícil decidirse.


Pues eso, que no voy a votar en blanco porque es lo mismo que dárselo al que ya gana (o sea, conformismo); "no votar" no es una opción; votar nulo y meter en el sobre junto a la papeleta un billete de 5 para los de la mesa electoral, a los que les ha tocado estar ahí probablemente contra su voluntad, igual se interpreta como soborno. En conclusión, habrá que votar al mal menor, y eso me cabrea, sobre todo porque no sé cuál es.

divendres, 18 de desembre de 2015

Traductor

Tengo un problema con esto del WhatsApp, pero no con que la gente sea muy pesada (que también), es con los emoticonos. A mí las cosas claras y con todas las letras, porque si me pones 3 flamencas y una cara sonriente puede ser que nos vamos a Sevilla, que me llevas a bailar o bien que te has ido con 3 flamencas y estás contento. Igual es que te has encontrado con un montón de flamencos que bailaban...


Exijo a WhatsApp un traductor como el del Google para los emoticonos. Bueno, o que la gente se exprese de forma clara, porque hay un montón de malentendidos por ese motivo, a veces ya va bien no comprometerse demasiado, pero es que cuando te mandan el anillo todas pensamos lo mismo y resulta que no, ¿pues qué?



Y lo que me da más rabia es lo de que ahora todos los emoticonos tengan distintos tonos de piel, a mí ya me iba bien el modelo Simpsons, que era muy neutro; ahora tengo un conflicto racial cada vez que mando el emoticono, así que acabo por ponerlos todos a la vez y no discriminar a ninguno de ellos.

dijous, 17 de desembre de 2015

Psicosis

Tengo una amiga muy preocupada por el tema terrorismo, bueno, mejor dicho, no va a lugares públicos porque le da miedo que haya una bomba. Yo soy más de la teoría de que en cualquier momento me puede caer a la cabeza una maceta, cornisa o cosas varias (que Barcelona es muy peligrosa), así que nunca pienso en estas cosas.




Pero el otro día estaba esperando a que el autobús saliera de inicio y el autobusero tenía una conversación muy animada con otro compañero. Lo importante no es que se retrasara (que también), es que el compañero, que llevaba el uniforme completo de empresa (ya me gustaría a mí que me dieran la ropa y el uniforme), incluso la bolsa de deporte, lo que me lleva a plantearme para qué un conductor de autobuses lleva en su uniforme el complemento de bolsa de deporte, ni que lo promocionara El Corte Inglés... bueno, centrándome, que hasta ahora parecen dos ideas inconexas, muy propio de mí: en la bolsa, que era algo translúcida, parpadeaba una lucecita roja y a mí me entró el pánico.



Evidentemente, no me bajé del autobús, prefiero volar por los aires que perder el 67, pasa cada media hora y ya iba tarde; ni siquiera alerté a mis compañeros de viaje, para qué, si vas a morir levantas la cabeza bien alta y punto pelota, no hace falta asustar al prójimo... el caso es que me alegré cuando el chico bajó del autobús. Eso es por culpa de mi amiga, seguro que era el walkie o cualquier chorrada.

dimecres, 16 de desembre de 2015

La música no me amansa a mí, ¡fieras!

Sé que tengo poco aguante, pero cuando estoy en mi momento relax de vuelta del trabajo, feliz por trabajar en un lugar que me permite un momento de paz viendo el mar, entran los músicos itinerantes, por llamarlo de algún modo, porque me he planteado darles dinero a cambio de un mutis completo y definitivo, o sea, por salir del vagón cagando leches. Porque, a cuál peor... a excepción del violoncelista, al que le daría la cartera y mi corazón (sabes que es metafórico, mi querido roncador, que solo te quiero a ti).


Hay un par de raperos que sacan lo peor de mí, será su "música" subversiva, pero despiertan en mí una violencia a la que soy poco dada habitualmente.


Lo que más intrigada me tiene es que van con todo su equipo de música, el amplificador o lo que sea que les modifica la voz como si estuvieran en un gran teatro. A ver, ¿es que los regalan? porque hay gente que canta fatal, desafina y sería mejor que vendiera churros, pero van con todo el equipo a cuestas. Por favor, que alguien les diga que esto no es lo suyo, que tanto programa de música en plan reality show ha hecho mucho daño y ha subido demasiado la autoestima de algunos.

dimarts, 15 de desembre de 2015

Comida mutante

Hay un día mínimo a la semana en el que alguno de los del trabajo tenemos que quedarnos a comer, así que el que más y el que menos va con el tupper, más o menos elaborado. Hay de todo, desde las sobras de mi madre, hasta los que llevan bocadillo y no se ocultan de ello, porque no les gusta cocinar.



Nuestra nevera, dejada de la mano de dios, un día de estos se nos subleva, los hay que en su día olvidaron el tupper ahí dentro y nunca más se supo, al más puro estilo de Cuarto Milenio, y estamos esperando a Iker Jiménez para que venga a investigar el origen de algunos de los contenidos de esos tuppers. Siempre me sorprende la capacidad de mutación de la comida, preferentemente en musgo verde.



Con el paso del tiempo he optado por llevar comida que no necesite refrigeración, no es que sea muy aprensiva, pero una tiene sus manías (en resumen, aprecio mi ya mermada salud, y no quiero tentar la suerte).

dilluns, 14 de desembre de 2015

Uniformada

Hay cosas en las que no puedo dejar de pensar justo antes de depilarme... como por ejemplo, que una vez muertos siguen creciendo uñas y pelo, así que si cabe la posibilidad de que ese sea mi último día de vida, para qué depilarse. Luego pienso en el roncador, en lo mucho que lo quiero y en que se merece que haga el esfuerzo... maldito amor, con lo feliz que sería yo con unos buenos pelos en las piernas.


Claro, que si me muero, lo rondaré durante el resto de su vida como fantasma... me pregunto si en tema fantasma estaré depilada, tal como habré muerto, o bien en mi segunda versión con uñas y pelos largos, porque esa imagen es bien terrible y entendería el miedo que le tiene la gente a los fantasmas.


Eso sí, no tendré que pensar nunca más en qué me pongo cada mañana, ya sé que eso es muy poco femenino (bueno, todo en general en esta entrada), pero es que es un desgaste mental al que me someto cotidianamente, con lo chulo que sería trabajar en algún sitio en el que me obligaran a llevar uniforme: McDonald's, Fuerzas armadas... pensándolo mejor, es menos traumático elegir cada día la ropa.

diumenge, 13 de desembre de 2015

Medicina alternativa

En mi casa somos muy de medicina alternativa, a mí cuando tenía algo de fiebre mi madre me daba un vaso de leche calentita con Whisky, o sea, me pillaba cada pedal... ideal para sudar un montón y expulsar gérmenes (en boca de mi madre).

Bueno, en realidad, nunca he entendido muy bien por qué no me gusta el alcohol, si desde muy pequeña que me metían el chupete en anís porque de otra manera no había manera de tenerlo en la boca (llamadme tonta o alcohólica temprana).


O sea, nada de acupuntura ni de chorradas orientales, estoy planteándome que, ante la incapacidad de diagnosticarme de los médicos, voy a meterme un lingotazo y a ver qué pasa, daño no puede hacerme (con moderación, claro está, que incluso lo dice la OMS).

dissabte, 12 de desembre de 2015

Viejuna

Me gusta la ropa de viejos, hasta ahora no ha sido un problema, estaba en etapa juvenil e incluso era gracioso, ahora empiezan a confundirme con una vieja, y no me hace ni pizca de gracia. Suerte que tengo carita aniñada y lo llevo bien.


Además, con el rollo de que me gusta tejer y estas cosas, pues cualquier día me dejan sentar en el tren (uy, eso no creo, ya te puedes morir en el tren que nadie se levanta, es una regla no escrita).

divendres, 11 de desembre de 2015

Astenia

No sé si son los antihistamínicos que me dejan medio muerta o es que tengo astenia primaveral. Ya sea porque mi cuerpo, al igual que mis plantas, intuye que el calentamiento global del planeta se ha cargado el tema del clima y hay días en los que realmente estamos en primavera, a pesar de estar en el mes de diciembre y en el hemisferio que corresponde a invierno; o ya sea porque mi mente desea estar en primavera, estación en la que todo florece, hay alegría y días soleados (o sea, nos remitimos otra vez a lo del cambio climático).


Sé que no es descabellado y que tiene que estarle pasando a más gente, como mínimo, en la calle veo a muchos con cara de agotamiento general, o bien estoy en un episodio de The Walking Dead que ha traspasado las pantallas.


En todo caso, voy a medio gas por la vida, ya sea por el cambio climático o por las pastillas. Exámenes a la vista y yo con unas ganas de dormirme al más puro estilo babilla y marca de sábana en la cara... Esto no puede llevar a buen puerto.

dijous, 10 de desembre de 2015

En ejercicio del deber

Tengo que dejar de darle vueltas a todo. Con esto de que me paso el día en el médico (para que no sepan qué me pasa) me estaba planteando el tema de las bajas y en qué casos podría ser baja por accidente laboral o baja común (es que a mí la prevención de riesgos laborales me apasiona, aunque creo que a los que debería no les importa demasiado).


Pues eso, con lo de que si yendo al trabajo sufres un accidente consta con accidente laboral; pero, ¿y si te secuestran? ¿Qué pasa con el trabajo? Si me sucede yendo al trabajo o bien en horario laboral, constaría como accidente laboral? No es que nadie tenga motivos para secuestrarme, supongo que es por culpa de una amiga que me hizo pensar en la peligrosidad de ir en tren.


No solamente porque tal y como están las vías es probable que descarrilemos (no sería mi primera vez) o que choquemos con otro tren (la mayoría del trayecto es en una sola vía), o porque apenas si hay vigilancia y la que hay me da más miedo que alegría (¿alguien se ha fijado en los de seguridad? Tienen pinta de asesinos en serio, poco dotados para la inteligencia emocional y muy dados a pegar, estilo vigilante de discoteca). También me lo decía por la alerta y miedo general a que pongan una bomba en el tren o algo parecido... Pues eso, mi roncador, ¿recibiría una compensación económica por pérdida en ejercicio del deber laboral de mi menda?

dimecres, 9 de desembre de 2015

Música a todo trapo

A menudo tengo la sensación de que hay gente sensacionalista a la que le gusta exhibirse, me refiero a esa gente que grita en los sitios públicos, a pesar de tener a su interlocutor cerca; a los que llevan la música del coche a todo volumen y a pesar de que haya una temperatura ambiente bajo cero, llevan la ventanilla bajada para que oigamos lo que ellos...


Bueno, con esto de la música hay variedad, sobre todo los que llevan la música en el móvil y, como lo de llevar auriculares está sobrevalorado o no está de moda, pues todo el mundo tenemos que oír lo que ellos (generalmente música que no es de mi agrado y a mí me gusta casi todo tipo de música, que conste). 


Lo más grave es que a los jóvenes se lo puedo perdonar, todavía están formándose socialmente y su tarea de adolescentes es desafiar y molestar al prójimo, pero es que el otro día una pareja de edad indefinida (sobrepasaba los 50, en cada uno, no en la suma) iban por la calle escuchando flamenco o algo parecido; y en la consulta del médico una señora de unos 60 años se puso a mirar vídeos de Facebook a todo trapo, como si estuviera sola en su sala de estar.

dimecres, 2 de desembre de 2015

Postureo

Esto del postureo me tiene muy amargada, es que te hablan mientras se están mirando en un espejo, un cristal o el móvil. Oye, que tengo los ojos encima de la nariz, ¿por qué no te miras en el reflejo de mis ojos? Mejor que no, porque verás qué opino de tu comportamiento, que la mirada puede ser muy desaprobadora.



Es que se te ponen unos shorts en pleno invierno, con unas medias que no son thermolactyl (eso seguro) y solo con mirarlas te da grima, ¿es que no saben que hay ropa de temporada y esa es de verano? Es como si yo me pongo un bañador para ir a comprar al super. Ayer me contaba una amiga que le hizo una entrevista de trabajo a una chica y se le presentó con los shorts, y a mí me pareció tan natural (porque lo veo cada día) que le pregunté si se los había puesto con botas, porque no entiendo que una tenga frío en los pies, pero en las piernas no; aunque en este caso, lo más grave es que esa pieza de ropa, además de estar fuera de temporada, no es lo más adecuado para una entrevista de trabajo (o es que somos muy raras mi amiga y yo).



Es que van como fotocopias, diría que no tienen ni idea de qué ponerse y todos tienen el mismo catálogo de ropa en casa que usan como modelo... o peor, deben de ser adictos a Mujeres/hombres y viceversa, que lo único que tienen de bueno es que ahora todos saben lo que significa viceversa (o algo parecido), porque entre los tacones, faldas cortas e ir de maquillaje hasta las cejas (además de verdad), muchas nociones de moda no tienen. No sé, me gustaría que alimentaran la creencia de que el amor no está en el físico, y no es por decir, que mi padre, guapo, lo que se dice guapo, no es, y mi madre se enamoró locamente.

dimarts, 1 de desembre de 2015

Angustia en la carretera

Si es que lo que no nos pase a nosotros... Debo hacer una breve introducción al tema: mi querido marido tiene fe ciega en la duración de la gasolina en el coche, a pesar de que la aguja indique que hay que reponer. La última vez que nos quedamos tirados me prometió que nunca más, pero ha sido reincidente. Volvíamos de comer con sus padres y los míos, sí, todos juntitos, es que resulta que se caen bien. Al lado de casa de mis padres hay una gasolinera, pero para qué íbamos a reponer si podemos llegar empujando el coche...



Pues bien, justo a pocos metros de casa, el coche dijo que tenía sed y que ya estaba bien (cualquier día se nos hace de un sindicato) y se quedó parado en una rotonda. Pudimos dejarlo en un ladito y yo me quedé dentro del coche por si había un problemilla, mientras el roncador iba a buscar gasolina (la más cercana está como a 20 minutos a buen paso).



Con todo esto, estando en el coche solita, paró la policía. Resulta que nuestro coche, cuando no tiene la llave puesta, decide que se cierra y no hay tu tía de salir de ahí (cosa que no sabíamos). Resumiendo, yo oía a los policías pero ellos a mí no (algo muy raro, porque les oía nítidamente). Tardaron como 10 minutos en entender lo que les decía, a pesar de señalar el indicador de la gasolina y de mis dotes de mímica. Entonces me explicaron que es muy peligroso que yo esté en un coche en medio de la calzada, que puede venir un camión y arrollarme y tendríamos un problema (claro, probablemente me moriría). Eso me creó muchísima angustia, claro está, sobre todo porque lejos de bloquear la parte trasera de nuestro coche con el suyo o de ponerse ahí indicando y dirigiendo el tráfico, aparcaron a bastante distancia, delante de mí, y se quedaron al ladito de su coche. Gracias por protegerme... la multa sí que nos la pusieron, pero la función de proteger al ciudadano se la pasaron por el forro. Cada vez tengo más claro que su trabajo es recaudar dinero.

dilluns, 30 de novembre de 2015

I'm alive

Vuelvo a la carga después de este parón de médicos, 18 en total, para que no sepan qué me pasa. En realidad, sale más a cuenta ser católico y pedirle a Dios que te salve, o como es mi caso, confiar en mi cuerpo y que se cure solo, porque en realidad es en lo que confían los médicos, porque idea de lo que me pasa no tienen ninguna.


No me puedo quejar, y debería de estar contenta y feliz, ahora me llevan en el hospital, en la UDR, que desarrollado y en versión larga es Unidad de Diagnóstico Rápido; debo decir que rápido no es, porque llevo dos meses con la tontería, pero tienen prioridad en todas las pruebas y como mínimo siento que alguien me hace caso, porque al final acabas pensando que estás loca y que el dolor es producto de tu mente (suerte que además tengo todo el cuerpo lleno de marcas). Y debo decir que en los últimos días no pasaría ninguna prueba de dopaje, me han metido intravenosa todos los calmantes del mundo (I Love It).


Lo que no sé es cómo no me han echado, justo acababa de cambiar de trabajo y he tenido que faltar algunas horas (con tantas pruebas). Bueno, en realidad, lo que no sé es cómo consigo ir a trabajar y que no se me note mucho (exceptuando el día que se me hinchó la cara, claro).

divendres, 20 de novembre de 2015

El poder del láser

En la universidad tenemos profesores para todo, desde el más tecnológico, que solamente usa Ubuntu y formatos raros de documentos de texto; hasta el más variopinto que señala las diapositivas con una especie de antena de radio de un coche (estoy convencida de que se lo colaron en eBay) o el que lleva un puntero láser, al que un día de estos voy a denunciar por maltrato ocular, porque todo el mundo sabe que no se puede enfocar a los ojos y esa es su forma de tortura favorita a la que te distraes un poquito (hombre, que son muchas horas y yo ya tengo una edad).


Yo que soy muy de formato papel, a pesar de que el roncador me regaló una tableta monísima a juego con mi mochila de universitaria, y luego me río de mis profesores. Bueno, con deciros que hay una pintada en forma de círculo en la pantalla del proyector, de un día que el hombre estaba inspirado y nos destacó una palabra... todavía me descojono (aunque disimulé, que luego te cogen manía). Es que a más de uno me lo imagino señalando la pizarra con una pistola láser estilo Star Wars y ya pierdo la compostura.

dimecres, 18 de novembre de 2015

¿Civismo? Yo no llamo a la policía, que me detienen

En mi calle no se puede aparcar, es un lugar pintoresco, muy bonito... de hecho, no podemos modificar ni un ápice la fachada porque se considera casco antiguo; pero cada día hay la friolera de unos 5 coches que aparcan en ella y nadie hace absolutamente nada (los coches no afean la calzada). 


Ayer, sin ir más lejos, harta de que un coche que no han movido en un mes de la entrada de la calle y que tapona la entrada a servicios (incluyendo ambulancias, si fuera el caso), estuviera allí impasible, aparentemente abandonado, llamé a la policía local. El agente me atendió muy amablemente y me pidió los datos, que le facilité y le pregunté para qué los necesitaba, y me confirmó que era por rutina. Pues bien, vinieron una pareja de policías a llamar a mi puerta, como si yo fuera una delincuente y solamente había hecho lo que considero una acción cívica y así se lo había notificado al agente inicialmente. 

A partir de mañana voy a dedicarme al monopatín y haré lo propio 
con los coches aparcados delante de mi casa.
Evidentemente, a mí me vio todo el mundo, pero ni se llevaron un solo coche ni hicieron absolutamente nada. Pasó uno de los que tienen el coche aparcado, lo amonestaron verbalmente y él siguió con su vida, paseando el perro y sin intenciones de retirar el coche (el mismo que mañana hará cagar a su perro delante de mi casa). Me sentí como si yo hubiera hecho algo malo, incluso tuve sensación de culpabilidad (que ya me veo marcada por los vecinos con la letra roja escarlata). Tanto hablar de civismo al final te apetece ir a lo tuyo y si un día de estos una ambulancia tiene que entrar en mi calle, ya me encargaré de que vengan los bomberos a retirar el vehículo que estorba, porque está visto que nadie más va a hacerlo. Me siento orgullosa de haber llamado, pero no de tener los servicios públicos que tenemos en el pueblo, porque no sé al servicio de quién están, pero al mío no. Tengo claro que lo que pretenden es que no los llamemos más y trabajar menos, no le encuentro otra explicación. Y que ni buenos días ni hasta luego cuando llamaron a mi puerta, también tengo que decirlo, que educación la justa y escasa (como mínimo uno de los dos).

dimarts, 17 de novembre de 2015

De entreno

Estamos pensando en montar un equipo de deporte entre los amigos, todavía no sabemos cuál, vamos desde Rugby a equipo de petanca (yo me decanto más por este, tengo un fondo viejuno... llamémoslo vintage). Es más una excusa para encontrarnos y hacer el idiota y, si encima nos mantenemos en forma, mejor que mejor. Somos unos entusiastas, a eso no hay quién nos gane.



Como tengo carácter hiperactivo, o sea, me animo mucho, tengo un montón de ideas y al final acaba en nada, me han encargado a mí la fase inicial de Brainstorming. Mi vena compradora se ha ido directa a la equipación, sin un buen equipo no somos nada y hay cosas monísimas. Además, da como más sensación de tomárnoslo en serio, a ver qué tal. Me he decantado por esta página de equipación porque está muy bien estructurada y te ponen muchas facilidades, me ha sorprendido gratamente (a ver qué les parece a los demás, porque si ya nos cuesta elegir el deporte, el tema ropa va a ser un cachondeo).



El caso es que no somos muy deportistas, ¿de dónde habrá salido esta idea alocada? A mí mientras no les dé por ir al gimnasio o a clases de baile, o peor, ir a correr... ¿qué es esto de correr para no ir a ninguna parte?  A ver en qué se queda todo, supongo que lo decidiremos tomándonos unas tapas en nuestro chiringuito de la playa favorito, mientras ciclistas, runners y todos aquellos que sudan por amor al deporte, hacen lo propio en el paseo marítimo.

dilluns, 16 de novembre de 2015

Relax

Después de un maravilloso fin de semana en el que lo más excesivo que he hecho ha sido comer (oigan, que en mi casa parecía Navidad, no sé qué nos ha dado, bueno, sí, por cocinar). Voy a afrontar el lunes lo mejor que sé: llorando.


Hemos tenido de todo. Fuimos de concierto por los 10 años de la Sant Andreu Jazz Band, un proyecto en el que creemos mucho, puesto que son jóvenes hasta los 20 años y te impresionan como si fueran experimentados músicos de una banda de larga trayectoria. Yo, a su edad, y a la que tengo ahora, no hubiera sido capaz de tanta responsabilidad y constancia, me maravillan. 


Pero también ha habido tiempo para mi deporte favorito en fin de semana, vaguear, no hacer nada y dejar que el tiempo se escurra entre los pliegues de la mantita y el sofá. Qué maravilla, ya no recordaba lo que era relajarse... aunque igual me he pasado: exámenes a la vuelta de la esquina y yo sin inmutarme.

dissabte, 14 de novembre de 2015

Algo tan cotidiano como una manzana

La comida ya no es lo que era. Estuvimos haciendo la compra del viernes y vi unas maravillosas manzanas: rojas y gordas, estaban gritando cómeme cuál Alicia en su país de las maravillas, y con todas las connotaciones que conlleva. Nunca había visto ese libro como una advertencia de no te dejes convencer por los sentidos, que comer por la vista no es lo mejor, pero así es.


Si es que la literatura está llena de ejemplos, solamente con la malvada bruja de Cenicienta yo ya tendría que tener claro que si la manzana, en apariencia, es muy roja y apetecible, huye, es maléfica. Lo peor es que mi mejor sentido es el olfato, y ahí no noté nada. Tenía una gran pista. Han salido sin sabor, poco jugosas y bien podrían ser un pepino, que para el hecho sabían a nada.


En resumen, en septiembre mi prima me regaló kilos de manzanas: eran feas, deformadas, sin apenas color... las mejores manzanas que he comido en mi vida. Esta vez, compré 2 kg e incluso la piel destiñe, para mí que igual que les ponen cera las habían pintado, no lo había visto en mi vida. Total, que me he visto obligada a hacer pastel de manzana, no se me ocurría otra forma de comérmelas (un mal menor).

dijous, 12 de novembre de 2015

Entrada no publicitada

No entiendo cómo un hombre hecho y derecho, es decir, de cierta edad, opta por usar un desodorante de la marca AXE. Cada vez que huelo uno mi mente infiere que por ahí va un macho (por lo de género masculino y nada más) con escasa pituitaria y queriendo tapar el hedor de una semana sin ducharse, de lo contrario, no entiendo para qué nadie usaría semejante compendio del horror odorífico.

A Axe olería el prota de El Resplandor para tapar el olor a sangre, para nada más lo usaría yo.

Así que puede ser comprensible en el caso de un adolescente, con criterios influenciables por una publicidad sexista y en general de mal gusto, que suele ser retirada al cabo de pocas semanas por las autoridades pertinentes.


Pues eso, para cromañones y personajes de dudosa limpieza del Hobbit.

Ahí se juntan dos problemas, falta de sensibilidad nasal y general, porque a mí me repelen todos los poros de la piel cuando me llega la mezcla. No sabría definirla, no es nada conocido, una mezcla entre ambientador y queroseno. Vaya, ideal para una buena hogera y poco recomendable como aroma matutino. Por favor, dejen de usarlo por el bien de mis fosas nasales.

dimecres, 11 de novembre de 2015

Achacosa

¿Soy yo o los zapatos cada vez están más lejos de mis manos cuando me los abrocho? Seguro que estoy creciendo, nada que ver con achaques de la edad. Suerte que todavía soy algo flexible, porque la vista y las largas distancias me parecen más lejanas.



Debe de ser por lo del cumple, primero vino la alegría de los regalitos y de los dulces (tanto azúcar me nubla la mente) y ahora, con la segunda parte, la pura realidad, los años pasan (y qué jovencita que soy todavía).


Tranquilos, que sigo bien de ánimo y con buen humor, nada de darme a la bebida ni a la mala vida, seguro que el roncador estará dispuesto a atarme los zapatos por muchos años (o eso espero, habrá que agasajarlo, que últimamente lo tengo muy abandonado).

dimarts, 10 de novembre de 2015

Convivencia

A ver, desde que me dijeron que igual tengo la oruguita en mi interior, que estoy hablando con ella por si podemos llegar a un acuerdo, porque yo hambre, cuando no me encuentro bien, siempre tengo... y si a ella le apetece una relación simbiótica en la que nos repartimos la comida, pues mira, convivimos; eso sí, que deje de dolerme y que no me salgan más marcas por todo el cuerpo, que ya hemos pasado de los eritemas, a los bultos y ahora está en ronchitas pequeñas. Cualquier día me despierto a topos o rayas, o ambas cosas.


El caso es que estoy todo el día pensando en comer y eso no puede ser muy normal. Incluso tengo sed, ¡yo!, que bebo por lo de ingerir líquidos por obligación.


Igual es porque hace tiempo vi la película The Host y no me parece mal compartir cuerpo, siempre que sea de mutuo acuerdo. ¿Y si al final tengo un alien en mi interior y tengo colegas en el espacio exterior? Lo importante es tener una buena red social, que nunca se sabe, si un día nos invaden y tengo que buscar trabajo en otros planetas, todo esto que tengo de hecho.

dilluns, 9 de novembre de 2015

Cuando no hay salud, la mala leche

Después de un mes con dolor intenso en el que yo, la paciente, indicaba que empezaba claramente en el bajo vientre, a pesar de que tenía otras marcas visibles en la piel posiblemente relacionadas con eso, y por lo que tres internistas diferentes, con tres semanas de diferencia de urgencias, dijeron que era evidente una, que me habían picado mosquitos; la otra, que me fuera al dermatólogo porque pintaba a reacción cutánea a medicamentos o a mis queridas gatas; o el tercero, algo autoinmune y mi cuerpo estaba atacando a sus propios componentes (con lo inteligente que es mi cuerpo y lo pocos confiados que son esos médicos).



Pues bien, en ese transcurso he pedido hora con el dermatólogo y el ginecólogo, porque yo, médico sin vocación ni estudios, convencida de que era un tema digestivo, me dejé asesorar por médicos de urgencias más parecidos a curanderos de mala muerte que a otra cosa. En este país se ha primado la cantidad de licenciados y no la calidad, se hace muy evidente, porque para mí un buen médico es alguien que intenta averiguar, calmar, diagnosticar y aliviar síntomas. Y no critico la medicina pública, solamente, ya que por fortuna puedo pagar (o hago el esfuerzo de pagar) una mutua privada que me ha dado exactamente las mismas soluciones: he hecho la ruta por los hospitales privados y públicos que me rodean y los médicos están cortados por el mismo patrón (como mínimo son coherentes).



Para mi alivio y fe en la profesión, mi dermatólogo, por fin, transcurridas tres semanas de dolor, al que debo añadir la incertidumbre de la causa, me pidió un análisis de sangre. Hasta ese día no me habían hecho ni una simple prueba escudándose en que no sabían cuál hacer, que eso era tema del dermatólogo, dado que mi dolencia se originaba en la piel (a mí me han enseñado que el cuerpo es un todo y me dolía el bajo vientre, pero qué va a saber el paciente de su dolencia, omitamos su buen criterio, puesto que es el que sufre). En fin, parece ser que tengo una infección aguda y el dermatólogo, sabedor de cosas de la piel, no de mi interior, cree que debería verme alguien de medicina interna o un digestivo. Además, quiere descartar que no sea un gusanito muy malo, yo lo llamo Anakonda (empieza por A y tiene una K, lo mío no es la memoria), pero no creo, porque el hambre no me lo ha quitado nada y los quilos menos. 


Pues bien, como mínimo me estoy tomando antibiótico y cortisona, incluso confío que mi propio cuerpo se haya sanado, porque es sabio, fuerte y acostumbrado a la incompetencia médica, así que busca alternativas auto-curativas (que no autoinmunes). Ahora, a esperar que me den hora con medicina interna, aunque ya no me preocupa, probablemente no moriré de esto, eso sí, no les deseo a esos médicos ninguna dolencia física que les obligue a ir de urgencias, lo llevan claro. Mientras espero, seguirá el dolor, las marcas en la piel y los bultos que tengo por todo el cuerpo, todo un cuadro médico que a mí me parece preocupante, pero soy una simple mortal con dos carreras de letras y una incipiente de científica a la que no puedo dedicar tiempo porque permanentemente estoy mala (estos médicos, encima, están truncando mi educación, qué terrible, todo apunta a complot educativo). Voy a tener que poner un par de velas a un santo, a ver si por el poder de un milagro, que no del ser humano, me recupero bien pronto; que entre los estudios, el trabajo y la infección, empiezo a ir algo agotadilla.

diumenge, 8 de novembre de 2015

Días de domingo

Tengo esta maldita manía de empezar el duelo por el fin de semana el domingo por la mañana, y si me dijeras que empiezo a celebrarlo el viernes bien prontito, pero no, llega el viernes y tengo el cuerpo con sensación de lunes... y mucho peor, los lunes sueño que es viernes. ¿Tendré algún síndrome espacio temporal? O sea, rollo trastorno de personalidad, y ya que estoy que me den la baja por incompatibilidad, porque una trabaja con jóvenes mentes y tal vez pueda ser nociva para ellos (creo que no cuela).


Está claro, es el efecto domingo, porque en realidad voy tan encantada a trabajar que me doy hasta a mí algo de rabia. Y más ahora que voy por la ruta de tren turística, somos algunos guiris y yo mirando el mar. Así da gusto.
Hay un refrán para cada uno y hoy me merezco este: Moza de domingo, no quiere lunes. O bien, el que ríe en viernes, llora el domingo. No hace falta dar más explicaciones... Ea, a disfrutar de lo que queda del día.
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