No suelo comprar revistas, hace unos años decidí que casi era un robo el precio abusivo, así que no desaprovecho ninguna sala de espera para ponerme al día (y tengo sobornadas a las chicas de la biblioteca, que me regalan las ediciones viejas, no antiguas). En eso estaba, esperando el veredicto del médico, cuando hojeé algunas revistas de decoración... ¡Menuda decepción! Eran todo casas de famosos de barrio (puesto que para mí eran unos absolutos desconocidos) con un gusto pésimo por la decoración y la harmonía.
Empecemos por el abuso del blanco con la excusa del estilo nórdico, que no cuela. Soy la primera a la que le gusta esa sensación de pulcritud, pero siendo sincera, nunca me compraría un sofá blanco porque no me duraría ni un pestañeo en ese color, y para comprar fundas siendo nuevo, ya lo cojo en otros colores, o en mi caso, de colorines, porque me puede la frase "es difícil de combinar", algo que me supone un reto indiscutible, no un imposible. Creo que ahora lo llaman punk revolution, yo lo llamo se me ha ido la olla y la que he liado. Me pasa igual con la ropa, tú dáme cuadros, rayas y rombos, que te hago un conjuntito de mil amores, estoy harta de los manidos fondos de armario, y confieso que no uso de eso. Luego está el otro extremo, los que lo quieren todo negro (eso es porque tienen muchas ventanas, u otro gallo les cantaría).
Ya me he ido del tema, lo sé. Luego están los artículos sobre cómo arriesgar e innovar en decoración, como si quedara alguna cosa por crear, pero vale, se lo compro... Aunque cualquier día nos cuelan un espacio baño/cocina/merendero, puestos a innovar.
Eso me recuerda, porque ya se me ha ido el santo al cielo hace rato, que hace poco entramos en una casa porque el albañil que tal vez, si se da el caso de que nos hace un precio que no parezca inverosímil, nos haga un apañito en el piso de abajo (no va con dobles, pervertidos), quería mostrarnos unas baldosas (ya me dirás tú si no puede traerse unas muestras). ¡Y menudo casoplón! Pues tuve la sensación de que lo único que tenía el propietario era mucho dinero, porque el gusto no se compra, me quedó claro cuando vi el enorme pescado disecado, las maletas Louis Vuitton, la tele más grande que mi bañera y los cabezales de cama dorados (solo le faltaban los querubines).
dimecres, 27 de febrer del 2019
dilluns, 25 de febrer del 2019
This is The End
Los entretiempos no van conmigo. He salido a la calle con el chip de que es invierno y hay que ir abrigado, un poco más y tienen que llevarme a urgencias por una insolación. Dónde queda el frío (aparte de en mi casa, que tiene un microclima polar difícil de igualar), si he estado a punto de quitármelo todo y darme un buen bañito estival. Sí, sí, llamadme exagerada, el caso es que me ha dado un poco el sol, ¡y eso no suele pasarme a mí!
Vivo sin vivir en mí, acojonada por el cambio climático y no entiendo cómo la gente no deja de procrear, si nos estamos cargando el planeta. El otro día comentaba con un compañero que Darwin debe de estar revolviéndose en su tumba porque esto va en contra de la teoría de la evolución: las personas más preparadas, teóricamente más evolucionadas, inteligentes y mejor dotadas genéticamente, hemos decidido no tener hijos (claro, yo me incluyo entre ellas); y por el contrario, las hay que tienen familia numerosa. Ahí lo dejo.
Vivo sin vivir en mí, acojonada por el cambio climático y no entiendo cómo la gente no deja de procrear, si nos estamos cargando el planeta. El otro día comentaba con un compañero que Darwin debe de estar revolviéndose en su tumba porque esto va en contra de la teoría de la evolución: las personas más preparadas, teóricamente más evolucionadas, inteligentes y mejor dotadas genéticamente, hemos decidido no tener hijos (claro, yo me incluyo entre ellas); y por el contrario, las hay que tienen familia numerosa. Ahí lo dejo.
dissabte, 23 de febrer del 2019
El sexo fuerte
Hace unos días mi padre fue a ponerse una inyección al centro de atención primaria y acabó en urgencias. Que no os sorprenda, un día me acompañó a mí porque tenía una infección de oídos descomunal y mi sorpresa fue que al cabo de unos segundos de entrar por la puerta se lo llevaron a él en silla de ruedas por peligro de hepatitis. Si es que tiene cara de enfermo, y a mí me pasa todo lo contrario.
Pues bien, estaba él esperando que lo llamaran, acojonado por un simple pinchacito (sinceramente, los hombres llevan mal lo del sufrimiento y el dolor, que lo del sexo fuerte se lo inventaron ellos, no cabe duda), cuando a alguien se le ocurrió mirarle la tensión, a mi padre, el mayor hipocondríaco del mundo, que estaba tan alterado que disparó los resultados.
Dieciocho horas y 12 diazepan después, sin haber comido nada en todo el día, abandonaron el hospital, no sé si porque lo vieron mejor o por aburrimiento. El resultado fueron 4 desmayos solo cruzar el umbral de su casa, seguramente motivados por la medicación, y un hombre acongojado porque la vida se le escapa de las manos. Sí, mis queridos lectores, que el hombre ha llamado un par de veces a pompas fúnebres para asegurarse de que tiene el nicho a su nombre y de lo que le va a costar económicamente el entierro... a lo que yo le repito que una vez muerto estas cosas poco importan.
Dieciocho horas y 12 diazepan después, sin haber comido nada en todo el día, abandonaron el hospital, no sé si porque lo vieron mejor o por aburrimiento. El resultado fueron 4 desmayos solo cruzar el umbral de su casa, seguramente motivados por la medicación, y un hombre acongojado porque la vida se le escapa de las manos. Sí, mis queridos lectores, que el hombre ha llamado un par de veces a pompas fúnebres para asegurarse de que tiene el nicho a su nombre y de lo que le va a costar económicamente el entierro... a lo que yo le repito que una vez muerto estas cosas poco importan.
dijous, 24 de gener del 2019
Wallapop
Cabe decir que no cobro, ni nadie me ha pedido escribir sobre esa plataforma, sobre todo porque nunca contestan a propuestas, quejas o sugerencias; y eso que soy miembro desde 2015. Su tasa de respuesta es de... NUNCA. En cambio, ellos que han medido mi ratio de respuesta dicen que es de el mismo día. Independientemente de que su app funcione bien o mal, y de que ellos trabajen más bien poco, sigue funcionando y topamos con la misma piedra, porque fue una idea estupenda y cubrieron un nicho de mercado (eso debo reconocérselo).
Ahora voy a por los usuarios: tengo la sensación de que la media de inteligencia y de perezosos es elevadísima. Desde hacerme preguntas hasta la saciedad, sobre cosas que ya he escrito en la descripción, para luego no quedarse con el producto; a los que reivindican la ausencia de signos de puntuación, con lo que no te preguntan nada, tan solo afirman: "todavía lo tienes", "puedes quedar el lunes a las 17h", "te iría bien quedar esta tarde", y los ejemplos son múltiples... ya no me meto con las faltas de ortografía garrafales, porque nunca se sabe quién está al otro lado y puede ser que sea gente mayor que no ha tenido las mismas oportunidades que yo a nivel educativo.
Para terminar y no alargarme, los que te marean y exigen tanto que tienes la sensación de tener un nuevo jefe y no recibir remuneración económica por ello. Os pongo mi último ejemplo, totalmente real: vendo unos zapatos Pretty Ballerinas por el módico precio de 15 euros, con un solo uso porque no son muy de mi estilo y no entiendo ni por qué los compré. Evidentemente, el precio no se acerca ni por asombro a lo que pagué, así que es una ganga para la persona a la que le puedan gustar. Pues me ha pedido fotos aparte de cada uno de los detalles; la composición exacta; la marca, a pesar de que lo escribí claramente en el anuncio; pretende que le mida la suela porque quiere asegurarse de que le irán bien; y, para terminar, que se lo mande por Correos. A ver, mi bonita, te voy a cobrar por horas extra y, lo más importante, no sé ni por dónde medir la suela. ¿Por qué no te vas a una tienda y te pruebas un zapato de la misma marca para asegurarte? Hace unos días, en un mercadillo de Nápoles (ahí fardando de viaje), iba a probarme un suéter y el vendedor me dijo que por ese precio no se probaba, me pareció lícito... ¡Pues lo mismo!
Ahora voy a por los usuarios: tengo la sensación de que la media de inteligencia y de perezosos es elevadísima. Desde hacerme preguntas hasta la saciedad, sobre cosas que ya he escrito en la descripción, para luego no quedarse con el producto; a los que reivindican la ausencia de signos de puntuación, con lo que no te preguntan nada, tan solo afirman: "todavía lo tienes", "puedes quedar el lunes a las 17h", "te iría bien quedar esta tarde", y los ejemplos son múltiples... ya no me meto con las faltas de ortografía garrafales, porque nunca se sabe quién está al otro lado y puede ser que sea gente mayor que no ha tenido las mismas oportunidades que yo a nivel educativo.
Para terminar y no alargarme, los que te marean y exigen tanto que tienes la sensación de tener un nuevo jefe y no recibir remuneración económica por ello. Os pongo mi último ejemplo, totalmente real: vendo unos zapatos Pretty Ballerinas por el módico precio de 15 euros, con un solo uso porque no son muy de mi estilo y no entiendo ni por qué los compré. Evidentemente, el precio no se acerca ni por asombro a lo que pagué, así que es una ganga para la persona a la que le puedan gustar. Pues me ha pedido fotos aparte de cada uno de los detalles; la composición exacta; la marca, a pesar de que lo escribí claramente en el anuncio; pretende que le mida la suela porque quiere asegurarse de que le irán bien; y, para terminar, que se lo mande por Correos. A ver, mi bonita, te voy a cobrar por horas extra y, lo más importante, no sé ni por dónde medir la suela. ¿Por qué no te vas a una tienda y te pruebas un zapato de la misma marca para asegurarte? Hace unos días, en un mercadillo de Nápoles (ahí fardando de viaje), iba a probarme un suéter y el vendedor me dijo que por ese precio no se probaba, me pareció lícito... ¡Pues lo mismo!
diumenge, 20 de gener del 2019
Di que sí
Ha empezado el año y no tengo nuevos proyectos ni propósitos de año nuevo, porque a mí me enseñaron que más vale tener expectativas asequibles y no soñar demasiado alto, Ícaro está en mis pensamientos. Eso sí, añoro escribir a menudo y contaros mis desventuras, críticas y malos pensamientos.
Así que voy a hacer mis despropósitos para este año 2019:
- Inspirada en una de mis películas favoritas: diré que sí a todo lo que pueda, ya está bien de reprimirme. Eso implica, probar cosas nuevas (ay, madre).
- Evidentemente, seguir con las cosas que me gustan y llenan, y eso implica: retomar el blog, seguir estudiando, seguir con mi reto de 12 meses 12 libros, bailar muchísimo, quedar tanto como pueda con amigos... y todo ese largo etcétera de cosas bonitas.
- Demostrarle al roncador cuánto le quiero.
- Ser mucho más egoísta y asertiva, ya está bien de que me pisoteen.
- Lo más importante, controlar mejor mis gastos (aunque eso va en contra de la primera, ¿no?).
Así que voy a hacer mis despropósitos para este año 2019:
- Inspirada en una de mis películas favoritas: diré que sí a todo lo que pueda, ya está bien de reprimirme. Eso implica, probar cosas nuevas (ay, madre).
- Evidentemente, seguir con las cosas que me gustan y llenan, y eso implica: retomar el blog, seguir estudiando, seguir con mi reto de 12 meses 12 libros, bailar muchísimo, quedar tanto como pueda con amigos... y todo ese largo etcétera de cosas bonitas.
- Demostrarle al roncador cuánto le quiero.
- Ser mucho más egoísta y asertiva, ya está bien de que me pisoteen.
- Lo más importante, controlar mejor mis gastos (aunque eso va en contra de la primera, ¿no?).
dijous, 22 de novembre del 2018
Quedadas cuarentonas
Me han invitado a una fiesta de pijamas, sí, como lo oís. Los 40 (y algunos más) son los nuevos 8, ya no se queda para ir a echar unas cervecitas, ahora tenemos plan con unos gin-tonic y la bata manta.
dissabte, 17 de novembre del 2018
Animales nocturnos
Soy muy fan de los gatos, ya lo sabéis, pero el otro día abrí la puerta de la terraza: una zapatilla estaba en la otra punta del patio y le faltaba un cordón; todas mis plantas han menguado de tamaño, hasta el punto de que apenas queda rastro de mi planta de fresas. En un primer momento pregunté si había alguien conmigo, muy paranoico todo, pero me di cuenta de que unos vándalos hubieran dejado su firma en forma de graffitti, porque son muy artísticos.
Descarté una rata porque todo estaba muy pulcro y no había defecaciones, tenía más pinta de animal que después de tamaño festín lo deja todo ordenado, como si no fuera con él, y se lleva de recuerdo un cordón, para rememorar la juerga; o sea, un GATO. Todavía no sé cuál ha sido, pero cuando lo pille le voy a robar el cordón y se va a enterar... aunque supongo que después de comerse parte del limonero estará con diarrea crónica y ya es bastante castigo.
Descarté una rata porque todo estaba muy pulcro y no había defecaciones, tenía más pinta de animal que después de tamaño festín lo deja todo ordenado, como si no fuera con él, y se lleva de recuerdo un cordón, para rememorar la juerga; o sea, un GATO. Todavía no sé cuál ha sido, pero cuando lo pille le voy a robar el cordón y se va a enterar... aunque supongo que después de comerse parte del limonero estará con diarrea crónica y ya es bastante castigo.
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