dimarts, 1 de novembre de 2016

El limonero

No me quejo de vicio con el tema de la jardinería (bueno, un poco sí, porque lo de quejarme se me da bastante bien): no va mi padre y le dio por plantar los pipos de un limón, así, a lo bruto, y cuando volvió mi madre de las vacaciones se encontró un limonero (en realidad, a falta de uno, hay 4). Nosotras, que matamos plantas con la mirada.


Me lo han regalado, a ver cuánto me dura. Ahí está, pendiente de trasplantarlo, en luna creciente, según mi madre (cosas de viejas, tal como dice ella, aunque parecen de brujas). Mucho me temo yo que en cuanto pose mis manos sobre él, su esperanza de vida habrá menguado considerablemente.

4 comentaris:

  1. Pues eso te iba a decir...que lo planto yo y no sale ni una mala hierba, qué pena de mis pulgares negros...
    BESOS!

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  2. ¿Y si lo trasplanta tu padre? En vista de que a él le crecen las plantas y a vosotras se os mueren, quizá sea lo mejor.
    Besos.

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  3. no me imaginaba que era tan fácil plantar un limonero!
    algún día intentaré ese experimento del colegio que consistía en poner una alubia bajo un algodón mojado en un vaso, a ver si brota algo de ahí...

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  4. Muy ricos los limones y además huelen genial, todo ventajas mujer! :D

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