dissabte, 13 de setembre de 2014

Buscando a Nemo

Hace un par de días me vino el roncador con que no encontraba a uno de los peces. Eso sí que me sorprendió, le dije a ver si estaba con Nemo, porque me lo imaginé urdiendo un plan para escapar de la pecera y unirse a sus amigos en el mar.


Bueno, no les queda muy lejos, a cruzar de calle, pero los peces del roncador son de agua caliente y necesitan temperaturas elevadas y no sé cuántas cosas más. Los míos son de agua del tiempo y de pocas tonterías.


Al final estaba escondido en un rincón del acuario, entre tanta planta y escondrijos el pobre roncador estaba desesperado. Algo infalible: échales de comer, ya verás cómo aparecen. Si es que son más listos... para que luego digan que tienen mala memoria... tal vez sí, pero tienen claro cuál es la mano que les da de comer, a mí me dan besitos a través del cristal en cuanto ven que me acerco.

8 comentaris:

  1. Menos mal que apareció, ya me estaba yo temiendo lo peor!
    Un besazo!

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  2. Anda que se va a escapar con lo mimaítos que los tenéis.

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  3. Al grito de ¡A comer! acudimos todos

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  4. bueno, lo importante es que haya aparecido. para vivir en el agua también se requieren habilidades, no subestimemos a los peces! ;)

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  5. Ese va a ser el regalo de navidades de la peque: una pecera de la de peces estoicos. Se ha empeñado el papi en lo de la mascota... ainnssss...

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  6. Mírale qué hábil, escondiéndose para que le den de comer... Un besote!!!

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  7. Vaya con el bichejo escurridizo! Seguro que queria algo de intimidad...
    Besos

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  8. Bonita historia!! Ahora le tendréis que llamar Nemo

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