dimarts, 30 de setembre de 2014

Mi vida en metro

Me paso media vida en transporte público. En general, lo llevo bien, pero el metro es mi talón de Aquiles: olores, vaivenes, roces... No voy a entrar en detalles. Lo peor son los sudores, me preocupan más los de primera hora, porque no entiendo tanta exudación si todavía no ha empezado el día.



A las horas que voy por la mañana, a lo sumo, de la cama a la ducha, que es un esencial, aunque parece que no está en el manual de buenas maneras de muchos (bueno, y de muchas, ahí empieza a haber demasiada igualdad).


Hoy me ha pasado algo grandioso, he tardado una hora en metro en llegar a mi destino, a lo sumo, en un día normal, ese trayecto es de 20 minutos. He tenido la sensación de vivir en un cuento de Cortázar (el metro siempre me lo recuerda), en el que el tiempo corría distinto para mí. Nadie se ha inmutado ni preocupado por el retraso. Esto, unido a mi sensación constante de ensoñación me ha dejado perpleja. El próximo día lo cronometro.

11 comentaris:

  1. Cortázar, Valle Inclán o incluso una peli de Almodóvar...el metro da para todo.
    BESOS!

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  2. A mí nadie me quita cada día dos horas de bus :(

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  3. yo siempre he tenido la convicción de que las mujeres en general son más limpias que los hombres. ;) cuando el metro se llena hasta los topes es algo horrible...

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  4. jajaja, no sabes como te entiendo. Cuando yo cogia el autobus de corta distancia, el conductor alucinaba. Como puede oler tan mal a las 7:20 de la mañana?

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  5. Yo no tengo coche así que a todas partes voy en transporte público. Y tienes toda la razón en cuanto a los olores. Yo estoy por solicitar que te suelten un chorro de agua y jabón según entras, a ver si logramos hacer la convivencia más llevadera.
    Besotes!!!

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  6. ¡Qué mal llevo lo de los olores....!

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  7. Yo a mi yrabajo voy en coche... afortunadamente! Porque cuando he tenido que ir en metro siempre me ha salido mas caro, mas tiempo invertido y mas desagradable... El de Japón o China con los empujones y/o los toqueteos es ya de lo peor...

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  8. Ains... como me alegro en estos momentos de no tener que recurrir al transporte público. Beneficios (que también los hay) de vivir en un pueblo pequeño.
    Besos

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  9. Bueno, con esos andenes a 50 grados y vagones como latas de sardinas, tampoco sería tan extraño que haya gente a la que huelan los alerones, por mucho que se hayan duchado 20 minutos antes... yo soy muy del metro por lo rápido que es, pero últimamente prefiero pillar el bus para evitar precisamente el llegar al curro empapado de sudores (propios y ajenos...)

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  10. (de todas maneras, lo que más me molesta es el ruido de gente gritando en vez de hablar -en vivo o por teléfono-, los que se meten con la bici con el vagón lleno, los que taponan el lado izquierdo de las escaleras, o los zombies enganchados a las pantallas de sus Sillyphones...)

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  11. Créeme , eso es que has entrado en una tercera dimensión

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