dijous, 24 de gener de 2019

Wallapop

Cabe decir que no cobro, ni nadie me ha pedido escribir sobre esa plataforma, sobre todo porque nunca contestan a propuestas, quejas o sugerencias; y eso que soy miembro desde 2015. Su tasa de respuesta es de... NUNCA. En cambio, ellos que han medido mi ratio de respuesta dicen que es de el mismo día. Independientemente de que su app funcione bien o mal, y de que ellos trabajen más bien poco, sigue funcionando y topamos con la misma piedra, porque fue una idea estupenda y cubrieron un nicho de mercado (eso debo reconocérselo).


Ahora voy a por los usuarios: tengo la sensación de que la media de inteligencia y de perezosos es elevadísima. Desde hacerme preguntas hasta la saciedad, sobre cosas que ya he escrito en la descripción, para luego no quedarse con el producto; a los que reivindican la ausencia de signos de puntuación, con lo que no te preguntan nada, tan solo afirman: "todavía lo tienes", "puedes quedar el lunes a las 17h", "te iría bien quedar esta tarde", y los ejemplos son múltiples... ya no me meto con las faltas de ortografía garrafales, porque nunca se sabe quién está al otro lado y puede ser que sea gente mayor que no ha tenido las mismas oportunidades que yo a nivel educativo.


Para terminar y no alargarme, los que te marean y exigen tanto que tienes la sensación de tener un nuevo jefe y no recibir remuneración económica por ello. Os pongo mi último ejemplo, totalmente real: vendo unos zapatos Pretty Ballerinas por el módico precio de 15 euros, con un solo uso porque no son muy de mi estilo y no entiendo ni por qué los compré. Evidentemente, el precio no se acerca ni por asombro a lo que pagué, así que es una ganga para la persona a la que le puedan gustar. Pues me ha pedido fotos aparte de cada uno de los detalles; la composición exacta; la marca, a pesar de que lo escribí claramente en el anuncio; pretende que le mida la suela porque quiere asegurarse de que le irán bien; y, para terminar, que se lo mande por Correos. A ver, mi bonita, te voy a cobrar por horas extra y, lo más importante, no sé ni por dónde medir la suela. ¿Por qué no te vas a una tienda y te pruebas un zapato de la misma marca para asegurarte? Hace unos días, en un mercadillo de Nápoles (ahí fardando de viaje), iba a probarme un suéter y el vendedor me dijo que por ese precio no se probaba, me pareció lícito... ¡Pues lo mismo!

diumenge, 20 de gener de 2019

Di que sí

Ha empezado el año y no tengo nuevos proyectos ni propósitos de año nuevo, porque a mí me enseñaron que más vale tener expectativas asequibles y no soñar demasiado alto, Ícaro está en mis pensamientos. Eso sí, añoro escribir a menudo y contaros mis desventuras, críticas y malos pensamientos.


Así que voy a hacer mis despropósitos para este año 2019:
- Inspirada en una de mis películas favoritas: diré que sí a todo lo que pueda, ya está bien de reprimirme. Eso implica, probar cosas nuevas (ay, madre).
- Evidentemente, seguir con las cosas que me gustan y llenan, y eso implica: retomar el blog, seguir estudiando, seguir con mi reto de 12 meses 12 libros, bailar muchísimo, quedar tanto como pueda con amigos... y todo ese largo etcétera de cosas bonitas.
- Demostrarle al roncador cuánto le quiero.
- Ser mucho más egoísta y asertiva, ya está bien de que me pisoteen.
- Lo más importante, controlar mejor mis gastos (aunque eso va en contra de la primera, ¿no?).
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