diumenge, 31 de març de 2019

Hora de cierre

Voy a recordar a ese olvidado profeta que es Dinio, que fue pareja de Marujita Díaz, con una gran frase suya: la noche me confunde. Y no es solo por el astigmatismo, que también, a ello se le suma que no soy ave nocturna, nunca lo he sido, y con la edad hay que añadirle componentes como la pereza, la desgana y que madrugo tanto que suelo convivir con los que todavía están de fiesta, así que mi circadiano ya va bastante liado como para añadirle más complicaciones. Son esas horas en las que mi cara de vacío existencial auguran que es demasiado pronto para estar despierta.


Mi madre, ese ser que me engendró y que tiene teorías no válidas para absolutamente todo, suele decir que soy muy madrugadora, pero lo cierto es que adoro levantarme a esas únicas horas en las que no hay ruido, nadie te molesta y el aire huele a calma. Pero lo que no puedo soportar, de ninguna de las maneras, es esta absoluta y brutal tradición estatal de robarme una hora de mi tiempo, porque no es solamente que pierda esa hora, es que tengo que cambiar la hora en casi todos los relojes y esperar a que mi cuerpo se acostumbre... ¿No era bastante con la astenia primaveral que tenían que añadir más cambios en mi vida? 

dissabte, 30 de març de 2019

Al abordaje

Tal como ya habréis visto en mi Instagram (o eso espero), he estado unos días ingresada por una operación, un abordaje anterior retriperitoneal izquierdo..., y cada vez que me lo decían me imaginaba al buen doctor, todo un neurocirujano al que le cuesta realmente sonreír, vestido de pirata, con su loro en el hombro, blandiendo bandera negra, realizando mi abordaje. En resumen, me han quitado un disco de la espalda que estaba para el arrastre y me han puesto una moderna pieza de última generación para que deje de moverme como un robot (curioso, teniendo en cuenta que me introducen mejoras técnicas, como si se tratara de un Blade Runner futurista). Y ahora tengo una hermosa cicatriz en el vientre, que en adelante la llamaremos herida de guerra.



No os cuento nada más de la operación porque lo cierto es que no me interesaba en absoluto, intentaron explicármelo varias veces, pero cuando llegaban a la parte de apartar mis intestinos mi cerebro desconectaba y se iba de vacaciones. No entiendo esa necesidad de hacernos conocedores de todos sus logros, suena a fanfarria, ¿no son ellos los especialistas? Pues mientras lo haga mi hombre de confianza (hecho del que me aseguré antes de disfrutar de la maravillosa anestesia), a mí el resto deja de interesarme.



No llevo nada bien esto de estar convaleciente, ni siquiera con todas las drogas que me dan y que afortunadamente el roncador me administra como un reloj suizo, porque yo me despisto, me olvido de tomármelas, y lentamente voy convirtiéndome en una vieja tocacojones (literal), y lo bien que me lo paso, de mayor voy a ser una estupenda abuela, de esas que apartan a bastonazos a la gente (y lo bien que sienta). No estoy acostumbrada a no ser autosuficiente, me cuesta delegar y ni siquiera le encuentro el gusto a dar órdenes (y eso que estoy intentando adiestrar a la gata para que me traiga las cosas, ni caso, ha salido a mí).

dijous, 28 de març de 2019

Feliz aniversario, amor

Nunca he entendido demasiado bien esto de los bodorrios, gastar tantísimo dinero en un día me parece un despilfarro, aunque una amiga me contó que a ella invitar a tanta gente le sirvió para recibir una gran cantidad de dinero para empezar su vida. ¿Y no hubiera sido mejor destinar el dinero de la ceremonia justamente a eso? Otra cosa es que quisiera compartir su felicidad con toda esa gente, es la única explicación viable.  En mi caso, mi planteamiento fue que si nos casábamos íbamos a tener 15 días de vacaciones, y eso era suficiente para hacerme muy, pero que muy feliz, y el resto me importaba poco... lástima que eso me duró un milisegundo.



Mi gran deseo, en ese gran día que en teoría es solamente de los novios, era tomarme una paella en la playa, con mis más allegados... de hecho solo lo hubiera hecho con los testimonios, pero entendía que la familia más cercana querría venir. Ese fue mi primer error, puesto que tuve que hacer una gran comilona y, por fortuna, pude evitar que la lista de invitados engrosara exageradamente, porque ahí empezarona a salir familiares de debajo de las piedras y no me apetecía nada compartir ese día con esos desconocidos con los que ya me cansa compartir el apellido.



Al final estaba tan agobiada que un par de horas antes de casarme, saliendo de pilates (no iba a cambiar mi rutina), llamé al roncador y le pregunté si no sería mejor dejarlo estar. Me arrepentí de haber seguido con el plan inicial durante las dos horas que duró la perorata del juez de paz, que tenía complejo de "novia por un día" y quería ser la protagonista. Suerte que la mano firme de roncador me sostuvo y me recordó la promesa de que si un día nos divorciábamos pagaría él esa tan económicamente costosa gestión. Feliz aniversario, amor mío (este año no se nos olvida).

dimarts, 26 de març de 2019

Historia con moraleja

Soy una persona extraña que casi nunca dice tacos ni palabrotas, así que me sorprende la facilidad con la que recibo innumerables insultos a lo largo del día, y a pesar de que procuro que no me afecten, estoy convencida que de alguna forma me están haciendo daño. Y me vienen a la cabeza palabras como resiliencia y empatía, con la que se llenan la boca los mismos que maltratan al prójimo con palabras que hieren. A mis alumnos siempre les digo que pueden decir lo mismo sin palabras feas, y se ríen, supongo que porque parezco una loca puritana, pero el caso es que luego lo intentan y me hacen muy feliz.


Una vez analizamos todos los insultos que se les fueron ocurriendo en la pizarra (algun día me echan por subversiva). La mayoría eran machistas y carecían de un sentido estricto. El roncador siempre cuenta que de pequeño tenía un abusón (es curioso, porque es un tiarrón alto) y un buen día le dijo con buenas palabras que le dejara en paz, pero para ello utilizó una palabra que el otro no entendía. El roncador se convirtió en la comidilla de todo el colegio porque había insultado al abusón con una palabra muy difícil. 

diumenge, 24 de març de 2019

La secta

Hay una secta, de la que el roncador forma parte, formada por sujetos de sexo masculino, principalmente, que cuando se conocen, se reconocen. Para que lo entendáis, el roncador siempre responde a toda pregunta con un sí o con un no totalmente al azar, así que hay que volver a preguntar, porque la primera respuesta nunca es segura.
Pues bien, hace unos días habíamos quedado en una plaza y cuando el roncador le preguntó a un transeúnte si íbamos por el buen camino e inmediatamente contestó que sí, seguido por un no, se sonrieron, se reconocieron, y acto seguido el roncador supo por dónde ir, no me preguntéis cómo, porque parece magia. Yo no concibo un mundo con tanta incertidumbre, pero intuyo que tienen algun tipo de código.

Creo que ya os lo conté hace tiempo, parece que forme parte de contrainteligencia, es el rey de la desinformación; y luego me mete unas trolas tremendas: le pregunto por algo, siempre cosas inocente, me suelta todo un rollo muy elaborado, yo qué sé, como por ejemplo sobre por qué las ranas son verdes, y luego resulta que no era cierto. Como cuando los niños hacen preguntas y para sacártelos de encima les contestas lo primero que se te pasa por la cabeza, así que todo lo que me dice lo pongo en cuarentena.

divendres, 22 de març de 2019

Últimas voluntades

Hace tiempo que me estoy planteando hacer testamento vital, se lo comenté al roncador y me contestó que el hecho de no saber a quién iban sus órganos, o si los va a recibir mala gente (utilizó otro vocabulario, ya me entendéis), le preocupaba. El caso es que me da igual, total, tampoco son de primera mano ni están en muy buen estado, en el mercado negro no me darían demasiado por ellos, así que igual debería añadir una nota en ese testamento pidiendo perdón por el estado de mis miembros. A ver si no voy a servir ni para dar una segunda vida con mis órganos a alguien. Bueno, como estaré muerta, ya se apañarán. Es que cuando este hombre se pone existencial derrumba todas mis buenas acciones.


A mí lo que me molesta de verdad es que en las películas norteamericanas lo ponen muy fácil, pero en realidad tienes que ir al notario, hacerlo ante 3 testigos, 2 de ellos no deben tener relación de familia ni económica contigo, o sea, que tienes que tener amigos que estén dispuestos a colaborar, más todo el pastizal que te va a costar. Y luego, me inquieta muchísimo el hecho de cómo se informa a los médicos de mi decisión, porque siendo sinceros, si no pueden ver un análisis de sangre que me he hecho en otro centro médico, ¿cómo van a tener conocimiento de mis últimas voluntades?¿Me pongo una chapa con un QR que se lo explique?¿Alguien va a leerla?

dimecres, 20 de març de 2019

Bienaventurada

Hace unos días salieron las fechas para hacer la declaración de renta, y por fin tengo unas ganas locas de que llegue el 2 de abril, lo más increíble del mundo va a suceder, por primera vez en mi vida laboral voy a recibir una devolución positiva, que incluso cuando era becaria y cobraba un salario infernal (eso cuando cobraba, porque estuve sin cobrar 5 o 6 meses hasta que se acordaron de mí) me tocó a pagar. 


Estoy tan emocionada que iba a proponer esa fecha como día internacional de los bienaventurados, aunque hay dos cosas que me han frenado: la primera que ya es el día internacional de la concienciación sobre el autismo, y no quiero quitarle protagonismo; la segunda, que la acepción de bienaventurada no solo es de afortunada, también de cándida, y eso me ha hecho dudar sobre si realmente me va a salir a devolver, pero tiene que ser así, porque por primera vez no tengo tres trabajos distintos para llegar a fin de mes y me puse la retención al máximo para que cuando llegara este día pudiera celebrarlo (ahora tengo dudas, ya está, volvió el miedo).

dilluns, 18 de març de 2019

Proteccionismo

Esta mañana estaba leyendo en Twitter que cada vez hay más casos de padres que exigen revisar los exámenes de sus hijos en la universidad. Lo cierto es que no me sorprende, a mí una vez en segundo de bachillerato, alumna de 20 años, unos padres me increpaban por no haberme asegurado de que ellos recibían las notas de su hija (que conste que con anterioridad a que me respondieran al teléfono, entrevista que propuse yo, había hecho 20 llamadas a saco perdido). Resulta que toda la culpa era mía porque ellos no sabían que cada trimestre se entregaban las notas, porque es algo muy novedoso que no se ha hecho nunca.


La cuestión es que se les está quitando responsabilidad a los alumnos (y a los padres), y si una cosa siempre recalco es que yo voy a estar durante esos años, después ya no, así que deberían de acostumbrarse a aceptar que es su hijo, no el mío. Luego hacen una reclamación oficial para el trabajo final de bachillerato en la que los alegatos son que la tutora no ha motivado y que solo ha recibido críticas... Igual era para que mejorara, porque mi concepto de educación implica aprender, pero llámame utópica.

dissabte, 16 de març de 2019

El dulce aroma del amor

Sé que suena a enferma mental, pero esta mañana me he dado cuenta de que me gusta cómo huele la caca de mi gata... Bien, soy consciente de que huele fatal, pero me satisface saber que su tracto urinario y fetal funcionan bien. Una vez un compañero psicólogo al que admiro mucho me contó que el mejor regalo que puede hacerle un bebé a sus padres son sus heces, me pareció macabro, pero por fin lo entiendo, comprendo a esos padres que, asombrados, admiran la caquita de su descendencia, y te lo cuentan, tal cual (mientras no haya documentación gráfica, me parece bien).


En cuanto al olor, ya es otro cantar. Sé perfectamente qué come, pero lo que pasa en su interior para que exude ese terrible hedor es casi bíblico, para mí que el infierno existe y está en su interior, así es como debe de oler ese espacio del Mal. Y lo peor es que me evoca a Quevedo: "pues tan presto bajó el miedo los yantares a las ancas!" (en Los infantes de Carrión).

divendres, 15 de març de 2019

Dedicado a ti: Facebook

Resulta que todopoderoso Facebook ha bloqueado el enlace a este mi blog y, por ende, tampoco puedo usarlo en Instagram, puesto que me bloquea ambas cuentas. No entiendo por qué, pero resulta que el contenido de mi blog no es aceptable y quieren proteger su comunidad de mí; pues no sé qué puede ser dañino de mi contenido, aunque sospecho que tiene que ver con la palabra MENSTRUACIÓN, puesto que fue a partir de ahí que empezaron a bloquearme. Y el caso es que esa entrada me gustó y me liberó especialmente, por ese motivo la escribí para el día de la MUJER.



Pues chúpate esa: este mes me ha venido dos veces la REGLA, eso sí, puntual como un reloj suizo, a los 14 y a los 28 días, como si se tratara de un verso alejandrino, dividido en dos hemistiquios con sus REGLAS internas, que solamente entiende ella y probablemente (aunque es discutible) un ginecólogo. Idos a cagar todos juntos, FACEBOOK, igual me leerá menos gente (no es que seamos una gran comunidad, pero sí una que respeta las OPINIONES ajenas), así que por favor, compartidme por Twitter, que por fortuna todavía no es propiedad de un MISÓGINO. Está claro, si eres un hombre puedes eyacular encima de alguien y tu única pena es no coger un autobús durante meses, pero pobre de ti que menciones públicamente algo de tu menorrea, eso está prohibido. Por cierto, mañana otra entrada, que a mí no me callan, aunque me bloqueen.

dijous, 14 de març de 2019

El culebrón

A veces creo que mi vida es como una telenovela, no os cuento nada porque os enganchábais fijo, pero ya mismo os digo, que tiene todos los elementos, desde traiciones hasta intentos de asesinato (no voy a desvelar cuál es la víctima, porque acabamos en la cárcel). Tanto es así que mi hermana solía decir que si me llevaba a Hollywood de guionista, se forraba. Sí, mi hermana malvada, tal cual, aunque no gemelas, porque después de tener a ese inmundo ser, esa demonia del infierno, mi madre se lo tuvo que pensar durante 10 años, hasta que decidió volver a probar suerte. Mi padre es un poco Rogelio de la Vega, bohemio y soñador, un poco loco y entrañable (¿¡que no sabéis quién es?! Pues lo buscáis en Google). Mi némesis en el trabajo, a la que odio profundamente, pero intento ser muy buena con ella, para compensar su mala leche. Y el amante bandido, bueno, eso es lo único que falla, porque el roncador es un cielito.



No entiendo que me pasen a mí estas cosas, tanto odio, si soy noble y buena (aunque algo sarcástica); un ser de luz, bondadosa, que no se rinde ante las adversidades; muy amiga de mis amigos, eso no lo puede negar nadie; me pierden las buenas causas y la defensa del más débil, a pesar de que a menudo eso me acabe pasando factura; y hay que decir que lo de dulce y cariñosa me lo salto, porque no me describe en absoluto; me va más la parte de la mala leche vengativa de los culebrones. A ver si voy a ser la mala, bueno, suele ser más divertida, ¿no?

dimarts, 12 de març de 2019

La visita al urólogo

Ayer acompañé al roncador al urólogo, ese especialista al que casi todos los hombre parecen tenerle miedo, como si les fuera a robar la virilidad o el alma. Así que el ambiente estaba caldeado y los nervios a flor de piel. Una vez dentro el médico nos dijo que no debíamos preocuparnos, no os cuento el motivo de la visita porque en realidad no tiene demasiada importancia, lo sorprendente fue cuando mi marido sacó un seminograma (una prueba en la que se mide la cantidad y la calidad del semen). El médico no paraba de preguntar (igual que yo en mi fuero interno) si pensábamos tener hijos, a lo que ambos negábamos con la cabeza. Y no fue hasta que no salimos que expresé en alto mi inquietud: ¿Para qué te has hecho esa prueba?


Ya os digo que el urólogo no se parecía a este, pero me apetecía recrear la vista.

Y después de jugar al despiste conmigo, y os puedo asegurar que eso lo hace la mar de bien, tanto que he estado tentada varias veces de comunicarme con la CIA para que lo contraten, porque en los servicios secretos causaría furor, me contestó que era por comparar con otro seminograma que se hizo hace años. ¡Por comparar! Como el que compara la calidad del agua, el peso que indica la báscula cada mañana, no sé, algo muy normal.


Yo acababa de salir de una consulta, llena de dudas matrimoniales, y todavía sorprendida porque una de las recomendaciones del urólogo había sido que yo le rasurara sus partes al roncador, todo muy surrealista, y a lo que aceptaría encantada si él me depilara las piernas (puestos a hacer cosas raras). Y entonces le pregunté al roncador si es que sospechaba que había dejado embarazada a alguna otra mujer, porque lo de la comparación no me acababa de cuadrar. La respuesta tampoco me dejó tranquila: "Claro que no, pero me ha entrado por Twitter una francesita". ¡¿Y estás comprobando si todavía eres fértil para tener vástagos que hablen francés?! Y ahí se rió y me dejó algo inquieta. Si no fuera porque sé que solo pensar en el hecho de iniciar una relación con otra persona que no sea yo le da una pereza enorme, creo que me habría puesto algo a la defensiva.

diumenge, 10 de març de 2019

La mala educación

Por favor, lo suplico, necesito que haya alguna ley, de obligado cumplimiento, en la que esté prohibido escuchar música, o lo que sea eso, porque yo lo llamaría ruido, en lugares públicos. Ya no tengo ni en cuenta que es una falta de educación tremenda, porque se ve que de eso ya no se usa hoy en día, que es como el sentido común (tal como dice siempre una amiga, el sentido menos común de todos). Para mi está al mismo nivel que el eructo que he tenido que agunatarle hoy a mi compañero de asiento en el tren (no queráis saber mi reacción, que casi salimos en los periódicos).



A mí me dan ganas de llamar a mi madre, poner el manos libres y que la aguanten un rato, ya verías tú cómo se les pasarían las ganas de llevar los altavoces. No hay mayor tortura que probar tu propia medicina. 

divendres, 8 de març de 2019

Monstruando

¿Alguna se ha dado cuenta de lo que cuesta el paquete de compresas? Estoy deseando tener la menopausia para ahorrar algo de dinero. Yo, que dejé de fumar porque soy buena catalana y me parecía un robo; ¿y qué voy a hacer? Que no soy Kill Bill para dominar mi menstruación y que se me corte de golpe (y que seguramente habrá alguna cosa que no vaya bien en mi cuerpo como consecuencia). Pido públicamente una subvención a la compresa, una necesidad básica de la mujer: sí, ya sé que hay alternativas.



Voy a ello, porque a mí la copa menstrual, que seguramente es muy ecológica y todo lo que quieras, pero me da mucho ASCO, lo pongo en mayúsculas porque ese es mi sentir. Y lo de las compresas de tela, que me recuerdan a mi abuela, y las hay de monísimas, si es que me lo estuve planteando porque en el fondo sé que se va a acabar el planeta por culpa de mi consumo de compresas, a paquete por menstruación, yo solita soy la responsable del fin del mundo... pero la mera imagen del cuerpo del delito me estremece, que no hay material ecológico ni biodegradable que absorba tanta cosa, estoy convencida. Por cierto, feliz día internacional de la mujer.

dijous, 7 de març de 2019

Modelaje

Cada vez me cuesta más comprar ropa por catálogo u online. Soy una experta y suelo acertar la gran mayoría de veces, pero ver esas modelos con cara de asco, posturas imposibles, y que encima les quede mal la ropa, pues por ahí no paso. Estoy de acuerdo con que quieran venderme belleza, entiendo que las modelos no tienen que ser terrenales ni parecerse en nada a mí, lo que sí que les pido es que la pieza les caiga como hecha a medida, y eso es lo que echo en falta últimamente. A ver, si le queda mal a la modelo, cómo me va a quedar a mí.


Siendo sincera, hubo una moda de modelos reales: ¡pues no! Que para real ya estoy yo en el espejo. Esto me ha recordado que me he hecho muy fan en Instagram de una cómico australiana -ahora no será ni cómico ni australiana, porque mi imaginario es poderoso y a veces mi invento historias de estas, me imagino la vida de la gente y no siempre acierto, pero tienen vidas muy interesantes en mis historias.- que se llama Celeste Barber, y me río tanto con ella que no podía evitar recomendárosla. Es el claro ejemplo de expectativas vs realidad.

dimarts, 5 de març de 2019

Tienes un e-mail

Soy tan despistada que a veces yendo a un sitio se me olvida de a dónde iba, y lo mismo me pasa con las tecnologías, la de veces que he escrito un mail y luego se me olvida enviarlo. Por no recordar, esta semana  me hice una radiografía y me pidieron mi edad, todavía estoy dudando de si se la dije bien, aunque no creo que sea muy importante... porque luego me preguntaron por el peso y ahí le solté que 52 kg, si no he pesado eso ni cuando era niña, no sé en qué andaba pensando. Tengo claro que no soy de números, me pidieron demasiados datos y ya la liamos. A veces creo que si me hicieran un test para comprobar mis facultades mentales no lo pasaba ni en broma, si no sé ni en qué día vivo, ya no digamos el año. Y, sinceramente, ya si me preguntan quién gobierna el país, las dudas me asaltan y sufro colapso cerebral.



Crucemos dedos para que nunca tenga que demostrar mi bienestar mental; aunque, pensándolo mejor, igual eso me convertiría en pensionista y no tendría que trabajar nunca más en la vida (porque todos sabemos que con las pensiones se puede vivir holgadamente, ¿verdad?). Siempre hay que verle el lado positivo a todo, como decía mi abuela.

diumenge, 3 de març de 2019

G.A.T.O.

Esta mañana he aprovechado que me había levantado pronto para poner las sábanas a lavar. Es algo que de siempre me ha dado mucha pereza, con deciros que de pequeña (y no tan pequeña) dormía en saco de dormir por ahorrarme el mal trago. Cuando en mi casa hay operación sábanas limpias, la gata toma posesión de la cama y demuestra que es su territorio, no hay quien la mueva.


Porque debemos tenerlo claro, en mi casa la que manda es la gata, y dejemos de cerrar los ojos a la realidad, ellos tienen el poder. A veces pienso que GATO son los siglas de una organización secreta para conquistar el mundo llamada Grupo Activista Terrano de Ocupación.



Pues en ello estaba cuando he decidido hacer una breve pausa, me duele mucho la espalda y hacer la cama (os recuerdo que lo odio) siempre me ha parecido ardua tarea. Así que con cafelito en mano derecha y lectura en la izquierda, dejaba pasar la mañana cálidamente en la terraza, hasta que GATO me descubrió y vino a maullarme y a exigirme que acabara ya de una vez con la cama, que estaba perturbando sus horas de sueño. No habéis visto las uñas de mi gata, no quiero tentar la suerte.

divendres, 1 de març de 2019

Sal de mí, Satanás

Tal como ya dije hace tiempo, me puse a dieta. Estoy enamorada de mi nutricionista, una mujer que se sorprende cada vez que me pesa porque no me recuerda gorda (no me digáis que no es un sol). Eso es porque lo tenía todo contenido en una única parte del cuerpo: el culo. La verdad es que perdí mucho peso en poco tiempo, y fueron dos cambios muy simples que afectaron a mis dosis de café -tranquilos, la cafeína sigue entrando en mi cuerpo, de lo contrario moriría, lo mío con la cafeína viene a ser como la sangre al vampiro.



Ahora ya no endulzo el café con kilos de azúcar y, por supuesto, tomo desnatada (cualquiera diría que echaría de menos la nata en la desnatada, es como beber agua, pero a todo se acostumbra una). Suelo comer un poco de todo, sobre todo sano, porque es más un aprender a comer bien que a hacer dieta... Y exorcizar mis deseos más profundos, o sea, no pasar por delante de una pastelería. Ahora cuando me cruzo doy una grito: sal de mí, Satanás.



Con una contada excepción, "els xuxos", que están tan ricos que ni engordan; ¿cómo va a engordar algo tan bueno?
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