Esta mañana me ha entristecido mirar el saldo de mi cuenta bancaria: a día 14 de abril (día de la república, algo muy simbólico), solo me quedan 0,99 euros. Como los precios del super. Y encima parece que después han decidido poner rebajas (o sea, cobrar intereses por vete a saber qué) y me han quitado 0,02. Total, que se me ha quedado en 0,97: ¡Oiga, que lo regalamos!
A mí me da que este mes va a ser duro. El caso es que me pasa cada año. Se juntan declaración de la renta (eso sí que da miedo); seguro del piso; la primavera, que fijo que también tiene algo que ver, tanta astenia y tanta leche acaba saliendo cara (vitaminas, pañuelos, jalea real, equinacea... y suma y sigue).
A ver cómo me lo monto. He pensado en atracar un banco, pero me temo que su cuenta debe de estar en números rojos, porque cada vez que pides un importe elevado en alguna sucursal, resulta que tienen que pedirlo a la central. A mí lo que me gustaría saber es dónde está esa central misteriosa, que les haría una visitita. Al menos lo tengo todo pagado, no hay peligro de que me corten la luz; aunque con lo vitaminada que voy es probable que brille en la oscuridad.
diumenge, 14 d’abril del 2013
dissabte, 13 d’abril del 2013
Genialidades
Ya lo he decidido, me ha costado un poco, pero finalmente sé qué quiero ser de mayor: Eduard Punset. Con esa pinta de loco bonachón que no sabes muy bien si te vende pan de molde o está cambiando el mundo.
En su última ponencia, en la inauguración de ASLAN 2013, ha dicho varias frases que no tienen desperdicio. "Somos distintos de los animales únicamente por las redes sociales" ha sido la que más me llama la atención, seguramente porque ha dejado de lado esa teoría de que lo somos por nuestra capacidad de razonar y llevo años dudando de ella, sobre todo porque hay cada elemento suelto por la calle que lo hace muy discutible, por no aludir a programas de televisión. Lo sabía, es un genio, porque dice lo que ya sospechábamos, que nuestra gran diferencia radica en la necesidad humana de comunicarnos (unos mejor que otros); pero con tal sencillez que se convierte en obvio. Ahí radica su encanto.
"El ego es el origen de la estimulación emocional de Twitter": ¡cuidado! Que con esta he tenido que pensar un ratillo, porque mezclar estimulación y emocional me ha despistado un poco (una, que tiene la mente ligeramente perturbada).
Creo que voy a hacerme la permanente, para emularlo, a ver si se me pega algo, al estilo Sansón. Aunque tengo la certeza de que me pareceré más a Gloria Gaynor que a un sabio filósofo.
divendres, 12 d’abril del 2013
Cromosoma X
Esto de ser mujer nunca se me ha dado demasiado bien, ya de pequeña apuntaba maneras y, por lo que dicen, mi pensamiento es masculino (no sé si eso será muy bueno, ni qué conllevará).
Eso no significa que no sea femenina; pero es que no nacemos sabiéndolo todo. Me pasa con la cosmética, por ejemplo, no entiendo por qué no viene con un enorme manual de instrucciones. A mí me das cualquier cosa para montar y me sobran páginas del librito de montaje; en cambio, con las cremas, me estoy un buen rato decidiendo para qué intuyo que podrán ser. Borrador, base alisadora, crema de día, por no hablar de todos los tipos de brocha que hay en el mercado... una auténtica locura.
Hay cosas que no vienen con el cromosoma, habrá que ir aprendiéndolas, y a mí no se me dan nada bien. La dermatóloga me preguntó un día, después de años de visita: "¿Cuándo y cómo te lavas la cara?". Ey, pues cuando me ducho, junto con el resto del cuerpo. Pensé que le daba algo. No, no y no, se ve que hay que usar un jabón especial y hacerlo mañana y noche. Digo yo que, con la rosácea (o no, porque ahora creen que es otra cosa) que tengo en el rostro, podría haberlo comentado antes. Me recordó tanto al "sí, claro" masculino, que me indignó, como si al nacer ya hubiese tenido que saberlo (igual es que en mi caso esa información se perdió, igual que pasa en el mundo digital).
Eso no significa que no sea femenina; pero es que no nacemos sabiéndolo todo. Me pasa con la cosmética, por ejemplo, no entiendo por qué no viene con un enorme manual de instrucciones. A mí me das cualquier cosa para montar y me sobran páginas del librito de montaje; en cambio, con las cremas, me estoy un buen rato decidiendo para qué intuyo que podrán ser. Borrador, base alisadora, crema de día, por no hablar de todos los tipos de brocha que hay en el mercado... una auténtica locura.
Hay cosas que no vienen con el cromosoma, habrá que ir aprendiéndolas, y a mí no se me dan nada bien. La dermatóloga me preguntó un día, después de años de visita: "¿Cuándo y cómo te lavas la cara?". Ey, pues cuando me ducho, junto con el resto del cuerpo. Pensé que le daba algo. No, no y no, se ve que hay que usar un jabón especial y hacerlo mañana y noche. Digo yo que, con la rosácea (o no, porque ahora creen que es otra cosa) que tengo en el rostro, podría haberlo comentado antes. Me recordó tanto al "sí, claro" masculino, que me indignó, como si al nacer ya hubiese tenido que saberlo (igual es que en mi caso esa información se perdió, igual que pasa en el mundo digital).
dijous, 11 d’abril del 2013
5 Mujeres ejemplares
Puesto que tuvo tan mala acogida la primera mujer que propuse para el reto de abril (incluso por la persona que me lo impuso), a ver si hay más suerte esta vez. Os recuerdo que ha habido mujeres en la historia, que pueden gustarnos más o menos, pero que consiguieron grandes cosas, destacaron y se hicieron valer. Tal como os he dicho varias veces, soy muy terrenal y tal vez ese fue mi error, ya que nunca he tenido ningún referente idealizado ni famoso al que admirar.
Probablemente, Montessori me influyó de alguna manera, puesto que me educaron según sus doctrinas. De todos modos, lo achaco a la elección educativa que hicieron mis padres en su momento. Por ello, para enmendar mi equivocación, he hecho una nueva lista de mis 10 mujeres ejemplares y terrenales, que en su día a día han sido mi modelo a seguir. Como no me van a caber en una única entrada, lo divido en dos. Empezaré por mi vecina del primero (ya os he dicho que formaban parte de mi cotidianidad), que a sus 88 años está de vuelta de todo, no se calla ni una, sin tener en cuenta si es o no políticamente correcto, y a pesar de no salir apenas de casa, tiene la vida social más plena que nunca haya visto (de mayor quiero ser como ella).
Mi abuela me imprimió carácter y seguridad, siempre defendió sus principios y fue coherente con sus convicciones. No fue demasiado ejemplar en su relación de pareja, pero eso da para otro post (me lo guardo). No puedo olvidarme aquí de mencionar a mi profesora de lengua de sexto curso, todos la odiaban, pero aprendí tantas cosas que tengo que agradecerle la buena base lingüística que consiguió imprimir en mí.
En esta entrada no podría olvidarme de la causante de este blog, que me dio la idea y me insistió durante años, mi querida M., que cuando lo lea se sonrojará, pero he aprendido de ella a tomarme las cosas de otra manera y a ser más taimada. Y junto a ella, por supuesto, P. y su forma de expresarse, de hacerte sentir especial y única, y permitirse el lujo de hacerlo todo a la vez. Ambas os merecíais estar en mi cuadro de honor de mujeres ejemplares.
Continuará...
Probablemente, Montessori me influyó de alguna manera, puesto que me educaron según sus doctrinas. De todos modos, lo achaco a la elección educativa que hicieron mis padres en su momento. Por ello, para enmendar mi equivocación, he hecho una nueva lista de mis 10 mujeres ejemplares y terrenales, que en su día a día han sido mi modelo a seguir. Como no me van a caber en una única entrada, lo divido en dos. Empezaré por mi vecina del primero (ya os he dicho que formaban parte de mi cotidianidad), que a sus 88 años está de vuelta de todo, no se calla ni una, sin tener en cuenta si es o no políticamente correcto, y a pesar de no salir apenas de casa, tiene la vida social más plena que nunca haya visto (de mayor quiero ser como ella).
Mi abuela me imprimió carácter y seguridad, siempre defendió sus principios y fue coherente con sus convicciones. No fue demasiado ejemplar en su relación de pareja, pero eso da para otro post (me lo guardo). No puedo olvidarme aquí de mencionar a mi profesora de lengua de sexto curso, todos la odiaban, pero aprendí tantas cosas que tengo que agradecerle la buena base lingüística que consiguió imprimir en mí.
En esta entrada no podría olvidarme de la causante de este blog, que me dio la idea y me insistió durante años, mi querida M., que cuando lo lea se sonrojará, pero he aprendido de ella a tomarme las cosas de otra manera y a ser más taimada. Y junto a ella, por supuesto, P. y su forma de expresarse, de hacerte sentir especial y única, y permitirse el lujo de hacerlo todo a la vez. Ambas os merecíais estar en mi cuadro de honor de mujeres ejemplares.
Continuará...
dimecres, 10 d’abril del 2013
Harta de fútbol
No tengo nada en contra del fútbol, aunque no es un deporte que me guste especialmente. No entiendo qué tiene de apasionante ver cómo 20 tíos van corriendo detrás de una pelota. Ya sé que es simplificarlo mucho, ¡pero durante hora y media!
Lo que peor llevo es que todos los partidos se celebran sobre las 8, cuando ya no hay sol y se ven obligados a encender todas las luces habidas y por haber. ¿No sería mejor hacerlo a las 12 del mediodía? Ya no digo a las 3, porque entiendo que igual les da algo si tienen que jugar después de comer. El ahorro energético sería una pasada. Se me pone la carne de gallina solo con pensarlo.
Lo peor, a mi parecer, la imagen que dan los futbolistas: insultos, violencia, avaricia... parece que carezcan de los valores básicos, cuando deberían dar ejemplo. Por no hablar de los sueldos desorbitados. Tendría que estar prohibido, ¿para qué quieren tanto dinero? Alguien debería obligarlos a invertirlos en la sociedad y en el bienestar común.
No, si seguro que es un juego en el que tiene que haber estrategias y cierto ingenio; aunque me cuesta encontrarlos.
Lo que peor llevo es que todos los partidos se celebran sobre las 8, cuando ya no hay sol y se ven obligados a encender todas las luces habidas y por haber. ¿No sería mejor hacerlo a las 12 del mediodía? Ya no digo a las 3, porque entiendo que igual les da algo si tienen que jugar después de comer. El ahorro energético sería una pasada. Se me pone la carne de gallina solo con pensarlo.
Lo peor, a mi parecer, la imagen que dan los futbolistas: insultos, violencia, avaricia... parece que carezcan de los valores básicos, cuando deberían dar ejemplo. Por no hablar de los sueldos desorbitados. Tendría que estar prohibido, ¿para qué quieren tanto dinero? Alguien debería obligarlos a invertirlos en la sociedad y en el bienestar común.
No, si seguro que es un juego en el que tiene que haber estrategias y cierto ingenio; aunque me cuesta encontrarlos.
dimarts, 9 d’abril del 2013
La mujer de hierro
Me he sumado al reto de Amagic mother y de Alpaca, en el que una compañera blogger, Tania, me ha retado a publicar, durante un mes, 10 historias reales de mujeres valientes, interesantes, emprendedoras y ejemplares en el mundo. Para empezar, como homenaje a su reciente muerte: Margaret Thatcher.
La ex ministra británica conservadora ha sido la única mujer que ha llegado a primera ministra en el Reino Unido, así que hay cierta heroicidad en su mandato, que duró de 1979 a 1990. La dama de hierro, apodo que le pusieron los rusos (no digo más), revitalizó la economía nacional a costa del debilitamiento de los sindicatos, el recorte de gasto social y las privatizaciones de industrias estatales y del transporte público (no sé a qué me recuerda).
Lo que quedó claro es que ningún líder provocó tantas emociones (ya no digo de qué tipo), a pesar de ello, para bien o para mal, fue una mujer fascinante. Es curioso: Sara Montiel y Margaret Thatcher mueren el mismo día, no sé qué significará en la lectura del cosmos.
La ex ministra británica conservadora ha sido la única mujer que ha llegado a primera ministra en el Reino Unido, así que hay cierta heroicidad en su mandato, que duró de 1979 a 1990. La dama de hierro, apodo que le pusieron los rusos (no digo más), revitalizó la economía nacional a costa del debilitamiento de los sindicatos, el recorte de gasto social y las privatizaciones de industrias estatales y del transporte público (no sé a qué me recuerda).
Lo que quedó claro es que ningún líder provocó tantas emociones (ya no digo de qué tipo), a pesar de ello, para bien o para mal, fue una mujer fascinante. Es curioso: Sara Montiel y Margaret Thatcher mueren el mismo día, no sé qué significará en la lectura del cosmos.
dilluns, 8 d’abril del 2013
Síndrome postvacacional
Había oído hablar del síndrome postvacacional, pero hasta ahora no me había sentido así. La semana pasada se me hizo larga y pesada, me sentía cansada y pensé: ¿a ver si va a ser esto?!
¿Por qué no estaremos siempre de fiesta? Pregunta tonta, ya lo sé, es solo que, tal como están las cosas, tengo la sensación de que voy a pasarme la vida trabajando para nada, porque total, tampoco voy a poder ahorrar mucho para la vejez. De todos modos, no me puedo quejar, porque adoro mi trabajo.
El caso es que he estado contando y en el mes de mayo tengo tres días festivos, con lo que me ha dado un mareo del subidón. Hay que ver lo básica que soy, en un momento he pasado de la apatía a la euforia y, teniendo en cuenta que estamos a principios de abril, tengo claro que me animo con poco.
¿Por qué no estaremos siempre de fiesta? Pregunta tonta, ya lo sé, es solo que, tal como están las cosas, tengo la sensación de que voy a pasarme la vida trabajando para nada, porque total, tampoco voy a poder ahorrar mucho para la vejez. De todos modos, no me puedo quejar, porque adoro mi trabajo.
El caso es que he estado contando y en el mes de mayo tengo tres días festivos, con lo que me ha dado un mareo del subidón. Hay que ver lo básica que soy, en un momento he pasado de la apatía a la euforia y, teniendo en cuenta que estamos a principios de abril, tengo claro que me animo con poco.
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