El día de mi cumple me sentí como en reina por un día. Me hizo gracia una alumna, la inocencia del estudiante/niño que me dijo: "Anda que yo estaría aquí trabajando si fuera mi cumpleaños, tú eres tonta". Y cuánta razón tiene, tendría que ser día festivo para todo el mundo y celebrarlo por todo lo grande, no como yo, que incluso fui a la dentista (y no me dio ni caramelos, ¡antipática!).
Eso sí, mi querido marido me pasó a buscar por el trabajo, me medio convenció de hacer campana de la universidad (mi diablillo) y me llevó a comer como toda una señora, que ya es lo que soy. Incluso me pude hacer una de esas fotos que tanto me sacan de quicio de egoblogger comiendo mi pastelito de merengue y publicarlo en Instagram estilo superstar (un día es un día).
Lo malo es la resaca, al día siguiente ya no eres nadie... a esperar otro año. Suerte de en poquitos días ya es Navidad y yo para Reyes soy un poquito niña pequeña y me gusta desenvolver regalos hasta caer rendida (sí, ya sé que no es muy ecológico, pero luego reciclo el papel, que conste). A veces, más que un regalo, prefiero todo el rito de abrirlo.
dissabte, 7 de novembre del 2015
dijous, 5 de novembre del 2015
dimecres, 4 de novembre del 2015
Entre ricos
Estoy empezando a pensar que más que a la pública, me he confundido y estoy yendo a una universidad de pijos ricos. Cada semana alguien se deja algo en el aula, y no cualquier cosa, un estuche o una chaquetilla: que si un mac, que si el Ipad, Iphone... y no estoy haciendo propaganda de Apple, es que no llevan las versiones baratas e igual de efectivas. Incluso los paraguas son de marca... cualquier día de estos nos encontramos unos zapatos (que sean un 39, por favor).
En mi caso, como no me deje el bloc de notas y mi boli marca blanca... Seguro que a eso no le harían ni caso. Aunque, ciertamente, mis compañeros tienen una inocencia o poca necesidad inusual en los tiempos que corren, puesto que todo el mundo recupera sus cosas o, como mínimo, sé que las llevan a conserjería (otra cosa es lo que vaya a hacer el conserje, que yo de él sería algo mala).
No estaría mal que se montara un tenderete estilo rastrillo, que quién se fue a Sevilla perdió su silla y si te olvidas algo en clase, se lo queda el conserje. Ya sería hora de que aprendieran algo de la vida, tanta psicología ni tanta teoría.
En mi caso, como no me deje el bloc de notas y mi boli marca blanca... Seguro que a eso no le harían ni caso. Aunque, ciertamente, mis compañeros tienen una inocencia o poca necesidad inusual en los tiempos que corren, puesto que todo el mundo recupera sus cosas o, como mínimo, sé que las llevan a conserjería (otra cosa es lo que vaya a hacer el conserje, que yo de él sería algo mala).
No estaría mal que se montara un tenderete estilo rastrillo, que quién se fue a Sevilla perdió su silla y si te olvidas algo en clase, se lo queda el conserje. Ya sería hora de que aprendieran algo de la vida, tanta psicología ni tanta teoría.
dilluns, 2 de novembre del 2015
calorcito
Mi gata es un alma sencilla a la que le gusta abrazarse a la estufa, con ambas patitas y cara de felicidad. Lo suyo es amor de calorcito, nada de arrumacos ni de sensiblerías, en invierno es todo amor o, mejor dicho, va en busca del calor. Digamos que entre la mantita y yo, pues depende del día, no hace mucha distinción.
Bueno, no puedo juzgarla, a mí me pasa algo parecido, soy poco dada a los mimos, pero doy grandes abrazos en cuanto la manta no es suficiente contra el frío. Eso sí, en cuanto está a gustito, le da por darte cabezazos... estoy por ponerla a portera de primera selección, aunque igual le ponen algunas trabas por no ser humana, todo es probar. Entre la teoría de roncador sobre que es Dalí y la mía... esta nos saca de pobres seguro.
Y solamente acaba de empezar el otoño, pues nada, gatas y yo lo pasaremos hechas unas bolitas en la cama, eso está claro. A nosotras que nos avisen en verano, hasta entonces, deberíamos hibernar.
Y solamente acaba de empezar el otoño, pues nada, gatas y yo lo pasaremos hechas unas bolitas en la cama, eso está claro. A nosotras que nos avisen en verano, hasta entonces, deberíamos hibernar.
dissabte, 31 d’octubre del 2015
Eritema II parte
Qué os voy a contar. De nuevo de urgencias, me van a hacer carné de socia del club hospitalario. Ya sé que no me pasan cosas muy graves, pero raras, un rato. Creo que ya salgo en todos los foros de médicos, me han hecho más fotos que a una famosa. Estos doctores, más que la carrera de medicina, tienen vocación de paparazzi.
Me han vuelto a salir marcas por todo el cuerpo, preferentemente en la cabeza. Unos bultos que ya me veía hospitalizada de por vida. Uno en el ojo, como no, no podía ser discretito: ahora tengo una mitad nipona y otra catalana (os preguntaréis cómo es la segunda, pues enfurruñada). Total, ideal para la noche de Halloween.
No entiendo demasiado a qué se dedican los médicos, debe de ser como en las series, todo amoríos y discusiones en los pasillos, porque a diagnosticar no les gana nadie. Yo llena de bultitos y con un ojo a la virulé, que parece que el roncador me pegue, y nadie sabe el motivo: venga, otra inyección, a ver si esta medicación te sienta bien, puro ensayo y error. De ciencia exacta poco. Y luego llamarán curanderos a los herbolarios... que ya me veo yendo a uno de esos magos vudú que reparten tarjetitas al salir del metro, pura magia negra e igual de efectiva.
Me han vuelto a salir marcas por todo el cuerpo, preferentemente en la cabeza. Unos bultos que ya me veía hospitalizada de por vida. Uno en el ojo, como no, no podía ser discretito: ahora tengo una mitad nipona y otra catalana (os preguntaréis cómo es la segunda, pues enfurruñada). Total, ideal para la noche de Halloween.
No entiendo demasiado a qué se dedican los médicos, debe de ser como en las series, todo amoríos y discusiones en los pasillos, porque a diagnosticar no les gana nadie. Yo llena de bultitos y con un ojo a la virulé, que parece que el roncador me pegue, y nadie sabe el motivo: venga, otra inyección, a ver si esta medicación te sienta bien, puro ensayo y error. De ciencia exacta poco. Y luego llamarán curanderos a los herbolarios... que ya me veo yendo a uno de esos magos vudú que reparten tarjetitas al salir del metro, pura magia negra e igual de efectiva.
dijous, 29 d’octubre del 2015
maldito otoño
Ayer por la mañana tuve la sensación de que la muerte me acecha en cualquier esquina. En mi trabajo hablaban de una ola de calor, por la tele que suben las temperaturas... y yo muerta de frío envuelta en una bufanda y agarrada a la chaqueta. O bien tengo un problema climático interno o es un complot mundial para desacreditarme y volverme loca. ¿No había bastante con el otoño-modelito cebolla?
A mí esta época del año me desespera, creo que voy por el tercer resfriado y todavía no he podido hacer el cambio de armario. No sé si comprarme una batamanta o una estufa de aire caliente portátil, porque a este paso no llego a primavera, a pesar de que estoy con la Jalea Real y las vitaminas a tope. En resumen, el otoño me vuelve adicta a las pastillas y voy vestida como una vieja.
dimarts, 27 d’octubre del 2015
Reencarnación de Dalí
A mi marido se le va un montón la olla y de buena mañana me ha soltado que una de nuestras gatas tiene la mirada (o sea, viene a ser la reencarnación) de Salvador Dalí; y, por supuesto, la otra, de su mujer, Gala. Desde luego, está claro que tenemos que dormir más horas, porque este hombre desvaría.
Afirma que como Dalí era un poco alocado el karma se le ha girado y ahora es una gata; aunque yo creo que le hubiera encantado reencarnarse en gata negra. Peor lo tiene la otra, porque Gala era un poco bizquita...
A mí, por si acaso fuera cierto (todos sabemos que no), se me antoja regalarle un par de pinceles y pinturas, la voy a poner a jornada completa a pintar lienzos. Nunca se sabe, igual tenemos un difunto artista en casa y nos quita las castañas del fuego. Aunque, con lo polémico que era, casi mejor nos quedamos con la gata tal como es. Voy a fijarme en cómo lleva los bigotes, creo que sería una característica muy sintomática.
Afirma que como Dalí era un poco alocado el karma se le ha girado y ahora es una gata; aunque yo creo que le hubiera encantado reencarnarse en gata negra. Peor lo tiene la otra, porque Gala era un poco bizquita...
A mí, por si acaso fuera cierto (todos sabemos que no), se me antoja regalarle un par de pinceles y pinturas, la voy a poner a jornada completa a pintar lienzos. Nunca se sabe, igual tenemos un difunto artista en casa y nos quita las castañas del fuego. Aunque, con lo polémico que era, casi mejor nos quedamos con la gata tal como es. Voy a fijarme en cómo lleva los bigotes, creo que sería una característica muy sintomática.
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