dimarts, 29 de gener de 2013

Jugar por jugar

Me fascina la capacidad de nuestro cerebro, no nos damos cuenta de todo lo que es capaz de hacer. Recuerdo que me contaron la anécdota de un niño, al que habían estimulado con fichas en las que había palabras y fotos; un día, iba con su padre por la calle y, de repente, dijo: El Corte Inglés. Esas fueron sus primeras palabras, las estaba leyendo de un cartel. Lástima que no le enseñaran a discriminar ni a inmunizarse ante la publicidad ni a todos los inputs que recibimos.


Hay un estudio, en el que analizan, en condiciones de laboratorio, la influencia que tiene un juego de Nintendo, El Profesor Layton, en nuestro cerebro. Los resultados son sorprendentes: mejora en comprensión verbal, orientación, procesamiento visual y espacial, la planificación y el razonamiento.


No es algo nuevo, el juego incide en la plasticidad del cerebro, algo que conocemos desde hace muchos años. El secreto está en la estimulación. De todos modos, me planteo qué pretende, es cierto, utilizamos una ínfima parte de toda la capacidad cerebral, pero ¿necesitamos más? Los niños tienen que divertirse, jugar libremente, sonreír y experimentar. A veces pienso que pasan demasiadas horas aprendiendo datos y nos olvidamos de mucha parte emocional. Son la generación 2.0 y no saben relacionarse entre ellos. Algo está fallando.

8 comentaris:

  1. Y los expertos dirán que ahora se aprende así, con las nuevas tecnologías. Pero los niños de mi generación (los 80) salíamos a la calle a jugar, sin consolas ni móviles, sólo con una pelota los chicos y con las cuerdas de saltar las chicas.
    Eso ya no existe... :/

    Saludos.

    ResponElimina
  2. me estoy leyendo tu blog, y q chispa tienes!!! me quedo por aqui
    Me encantan las fotos estas q se mueven jajajaj de dónde las sacas!!???

    Un abrazo!!

    ResponElimina
    Respostes
    1. Bienvenida (creo que eres chica, pero luego he dudado, espero no haberte cambiado el género). Navego mucho, de ahí las fotos. Ahora estoy aprendiendo a hacerlas.

      Elimina
  3. Siempre que hay un cambio "gordito" nos echamos las manos a la cabeza el: el rockandroll eso es del diablo (en Inglaterra llegaron incluso a limitar su edición radiofonica); ordenador, eso será el fin donde se ha visto que una maquina haga las cosas; los hijos de padres divorciados serán unos inadaptados.
    Luego no pasa nada, hoy no hay reunion familiar que en la sobremesa no saque cada uno su móvil y se pongan a jugar con él. antes se jugaba a la brisca.
    Espero que no pase nada. Un abrazo

    ResponElimina
  4. en el hemisferio izquierdo del cerebro se encuentran la capacidad numérica, la lógica y el lenguaje, y en el derecho la creatividad, la intuición y la visión espacial. no hace mucho se decía, no sin razón, que la educación escolar descuidaba el desarrollo del lado derecho del cerebro. pero hoy en día, con tanta tecnología, los niños no desarrollan ni un lado ni el otro, me temo.

    ResponElimina
  5. Si...que vamos directos a la programación total. Yo si tengo un niño algún día procuraré que juegue todo lo posible porque creo que es jugando cuando más se aprende..

    Pero bueno...a mí si me programan para memorizar mejor el Chino me hacen un favor..

    Moaggssff

    ResponElimina
  6. A los niños hay que dejarlos a su aire, que ellos solitos ya buscan sus estímulos para aprender. El otro día vi en la tele un taller de estimulación y les estaban enseñando a hacer la croqueta, supongo que muchos padres pagan por eso, por dios bendito, como si a ellos solitos no se les ocurriera ponerse a hacerla en cuanto están preparados, eso y todo lo demás.
    Los papás debemos hablarles, sonreirles, mostrarles amor, jugar con ellos y facilitarles las relaciones en un parque como se ha hecho toda la vida, sin reglarlo y pautarlo todo, y sin objetivos precisos más que hacerlos felices.
    Besos

    ResponElimina
  7. A mí me da miedo de esa generación 2.0 de niños y jóvenes. Soy profesora y creo que estamos descuidando lo más importante en la educación: los valores. Los niños cada vez tienen menos imaginación y creatividad, porque no experimentan. Las nuevas tecnologías están pegando fuerte, pero no estamos controlando los riesgos que suponen su mala utilización. Hay un hueco y un vacío que no estamos cubriendo. Cada día dedicamos menos tiempo para educar emocionalmente a los niños. Estamos hasta arriba de juegos de logica, pre-escritura, prelectura...etc; pero los niños necesitan aprender a respetar, cuidar, imaginar, amar, arrepentirse, equivocarse...necesitan claves para vivir. Le estamos dando mucha importancia a lo superfluo y estamos dejando de lado el convertirlos en personas integras.
    Me parece muy interesante tu blog.

    Un saludo.

    ResponElimina

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...