dijous, 30 d’agost del 2018

Etiquetas

Estoy muy preocupada por el tamaño de las etiquetas, y no puedo cortarlas (como hacía antes), no porque me moleste luego el trozo de etiqueta sobrante, sino porque ahora que el roncador ha aprendido que puede averiguar el programa que tiene que utilizar para sintético o delicado a partir de la etiqueta, si le corto alguna me lo encontraré con un cortocircuito en la próxima lavadora que ponga. Y esto que quede entre nosotros, yo luego paso de las indicaciones, porque si fuera por los fabricantes tendría que lavarlo todo a mano o máximo a 30 grados, y yo paso mil de esa gente, soy una anarquista de las lavadoras.


Así que llevo unas etiquetas de tamaño familiar en todas las prendas. A ver, sé que hay unas normativas básicas, ¿pero de verdad es necesaria tanta información para una simple camiseta? Cualquier día nos pone la fecha de fabricación y de caducidad, y teniendo el caso que les hago a las de los medicamentos, toda mi ropa sería del siglo pasado. Teniendo en cuenta que hoy en día existe la obsolescencia de las cosas, igual le ponen un chip de autodestrucción.

dimarts, 28 d’agost del 2018

Omitir intro

Por fin alguien ha escuchado mis deseos más secretos y apenas pronunciados entre murmullos de cabreo: ya existe el omitir el resumen y canción de las series. Ya sé que hay gente muy adicta, y por la calle oigo a menudo la intro de Juego de Tronos, pero yo no soporto todo ese rollo inicial, lo que necesito es ver el siguiente capítulo, ¡sobre todo si llevo una semana esperándolo! Creo que es un gran avance para que mucha gente deje de  morderse las uñas, mal vicio causado mayoritariamente (lo sé de buena tinta) por el desespero que causan las introducciones de las series.


Lo siento muchísimo por las personas que se han esmerado en esas intros, incluso encuentro útil (si llevo tiempo sin ver ningún capítulo) los resúmenes; pero eso no quita que soy una impaciente y la espera me mata. De todos modos, sé que hay gente que es mucho peor: una vez conocí a una chica que siempre empezaba los libros por el final, decía que si le gustaba el final merecía la pena leerlo... y a mí eso me pareció un sacrilegio, porque si ya sabes el final, el principio pierde mucho encanto (a no ser que el escritor sea todo un prodigio del suspense y el desarrollo de la trama sea realmente brutal).

dilluns, 27 d’agost del 2018

Venderse bien

Soy muy mala haciéndome autobombo: me maravilla la gente que es capaz de hacerse tan buena propaganda, se ve que yo en esto del marketing soy malísima. Eso sí, cuando tengo que hablar bien de otros, soy la mejor, pero si se trata de mí misma, lo llevo claro. Hace unos días me comentaron que habían hecho una entrevista a un compañero con el que trabajé hace tiempo, me dijeron que era un chico muy trabajador y con grandes ideas... y cuando me contaron las ideas me di cuenta de que todas eran robadas, pero claro, se había vendido tan bien que era una maravilla del copón. 



Así va este mundo, en el que la imagen lo es completamente todo y no nos paramos a profundizar un poco más. Venimos a ser un poco un escaparate, una especie de aplicación de móvil en la que los "like" deciden si somos personas maravillosas o simples y del montón. Cómo vamos a educar a nuestros pequeños si se están criando en una sociedad en la que lo que cuenta es el número de seguidores virtuales que tenemos. Mi única esperanza es que con el tiempo todos nos ponemos en nuestro lugar (aunque cada vez dudo más de ello).

diumenge, 26 d’agost del 2018

Dormir

Yo lo que no entiendo es cómo me puede doler la espalda de estar tumbada, ¿puede haber un dolor más cruel? Si lo que quiero es descansar y no puedo porque me despierta el dolor. Y para más inri, el roncador llevaba una semana que se quedaba roque y no había quién lo levantara, si es que me entraban ganas de divorciarme de la rabia que me daba, y hoy hemos descubierto que estaba confundiendo las pastillas de la alergia con el Diazepam que le dieron para el dentista. El tío llevaba un colocón de ensueño, y nunca mejor dicho.


No es que yo le desee insomnio, que no, solamente pido un poco de empatía: que si yo no puedo dormir, como mínimo él me haga algo de compañía. Tampoco pido tanto, ¿no?

dissabte, 25 d’agost del 2018

Caminantes blancos

Desde que llevo el chisme este en forma de pulserita, que me cuenta los pasos, que estoy obsesionada con el tema, me paso el día intentando llegar a los 10000 pasos, el caso es que voy cumpliendo mis metas; no sin antes haber intentado engañarla moviendo los pies a lo loco mientras estoy sentada o bien tumbada, y ya os digo que no funciona. ¿Cómo debe de calcularlo? Aunque en realidad, me quedo con la OMS, que recomienda andar durante media hora al día, y eso como mucho son unos 6000 pasos, dependiendo del tamaño de las piernecitas y del brío que se le pone al tema, porque si voy con mi madre nos paramos cada diez pasos a hablar con alguien, así que a lo tonto siempre nos dan las uvas y apenas si hemos salido de casa.


Y en el pueblo deben de saber de mi nueva obsesión, porque han ampliado las aceras, bueno, en realidad, han cerrado uno de los carriles para coches y lo han hecho peatonal... o eso espero, porque han puesto un caminante blanco en el suelo, y yo no sé mucho de señales de tráfico, pero a mí me ha parecido evidente que ser referían a mí y no a los de Juego de Tronos.

divendres, 24 d’agost del 2018

A pedazos

Muchas veces os he hablado de mi tono de piel, más blanco que el mármol y que brilla en la discoteca de una forma exagerada. Como ya sé que no cambio de color, por mucho esfuerzo y empeño que le ponga, pues no me preocupa... hasta hoy, que me he dado cuenta de que tengo la marca de las tiras de las sandalias (prometo que no es guarro), y una línea divisoria entre la pierna y el pie, una marca que parece de moreno. 


Lo más extraño es que llevo pantalón corto desde que iniciamos el verano, sobre todo porque, para mi gusto, ha sido un verano extremadamente caluroso (aunque igual es la edad, que ya no tengo tanto aguante). Mi pregunta es: ¿por qué tengo esa marca?¿De qué es? Es que ahora todo el mundo hace comentarios sobre mis piernas blancas, porque en comparación con el pie, parezco albina. Es como si un Frankenstein moderno hubiera jugado con mi cuerpo y las piezas fueran de personas distintas. Por cierto, y sin que tenga mucho que ver: recomiendo muchísimo la película de Mary Shelley, la escritora de esa maravillosa obra que me toca tanto como educadora y como filóloga.

dijous, 23 d’agost del 2018

Revelaciones gatunas

Tengo la sensación de que es otoño en gatilandia, porque mis gatas están perdiendo pelo como nunca. Se lo pregunté a la veterinaria y nos dijo que no era nada preocupante, que están con la época. Estoy esperando que se queden sin pelo, porque a esa velocidad me sorprende que todavía tengan esa preciosa mata de pelo, pero es así. Me estoy planteando que con lo que recogemos con el aspirador últimamente podríamos montar una empresa de chaquetas y bolsos de piel (bueno, de pelo, pero natural).



Y el caso es que he encontrado un libro maravilloso que se titula, precisamente: ¿Por qué los gatos no se quedan calvos? de Skip Sullivan... que es la típica pregunta que le haría a mi veterinaria si no me diera tanto corte hacérsela. Igual revela la solución de la alopecia humana, y el roncador podrá recuperar su espesa melena... aunque yo siempre lo he visto calvo y hay escasas fotos que prueban que una vez tuvo algo de pelo en la cabeza.
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