divendres, 24 d’agost de 2018

A pedazos

Muchas veces os he hablado de mi tono de piel, más blanco que el mármol y que brilla en la discoteca de una forma exagerada. Como ya sé que no cambio de color, por mucho esfuerzo y empeño que le ponga, pues no me preocupa... hasta hoy, que me he dado cuenta de que tengo la marca de las tiras de las sandalias (prometo que no es guarro), y una línea divisoria entre la pierna y el pie, una marca que parece de moreno. 


Lo más extraño es que llevo pantalón corto desde que iniciamos el verano, sobre todo porque, para mi gusto, ha sido un verano extremadamente caluroso (aunque igual es la edad, que ya no tengo tanto aguante). Mi pregunta es: ¿por qué tengo esa marca?¿De qué es? Es que ahora todo el mundo hace comentarios sobre mis piernas blancas, porque en comparación con el pie, parezco albina. Es como si un Frankenstein moderno hubiera jugado con mi cuerpo y las piezas fueran de personas distintas. Por cierto, y sin que tenga mucho que ver: recomiendo muchísimo la película de Mary Shelley, la escritora de esa maravillosa obra que me toca tanto como educadora y como filóloga.

4 comentaris:

  1. A mí se me colorea el empeine y no las piernas también, misterios de la vida.
    Besos!

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  2. Creo que es probable que los rayos del sol incidan de forma más perpendicular en tu empeine... Y menos en tus piernas. Podría ser la explicación. Por eso mismo, al caminar por la playa en biquini, siempre tengo más morenos los hombros que las piernas.
    Un besito.

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  3. a mí también se me queda la marca de las chanclas. donde antes cojo color es en los pies y en la parte baja del cuello.

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  4. Recuerdo un verano que me lo pasé con unas sandalias de tiras porque eran de lo más cómodos. En septiembre parecía que tenía los pies tatuados. Jajajaja. Besotes!!!

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