dissabte, 25 de setembre de 2021

La matanza de Texas

Esta semana llegué a casa y esto parecía la matanza de Texas. Gata se había hecho daño y había sangre por todas partes: sofá, alfombra (y no la mala, la de seda, que nos trajimos de Turquía), la colcha... me costó un buen rato localizar la herida y, evidentemente, me asusté. Fue más el contexto que la realidad, porque no fue más que un absceso en el que hurgó con las uñas (tal cual una adolescente a la que le ha salido un grano de pus).

Llamé a mi veterinario y me dijo que hasta el día siguiente nada. Como buena madre gatuna, intenté mantener la calma, pero entre que no se estaba quieta y que ponerle algo y que no se lo quite es como imposible, pues me fue tremendamente imposible. Eso no dejaba de sangrar y acabé llamando a la veterinaria alternativa, a la que no voy porque la tía come como si le fuera la vida en ello (la gata, se entiende) y pesa 4 kilos y medio, así que o me compro un carrito o me deslomo. Ahora mi gran problema es darle las pastillas, se la pongo hasta la campanilla y le cierro la boca, pero es capaz de no respirar un rato y cuando la suelto la regurgita. Por cierto, las toallitas infantiles lo quitan todo, es que ni la científica encontraría restos de sangre en mi piso, vete a saber qué les meten. Ahora la tengo como una moto, no sé si es antibiótico o speed lo que le estoy dando, pero estoy por tomármelo yo también.

9 comentaris:

  1. Si la pastilla no es muy grande, prueba a molerla y mezclársela en el paté, o busca algo que le guste mucho para camuflarla.
    Yo tengo un carrito y me da la vida. Los 50€ mejor invertidos de mi vida.
    Además, ellos también van más cómodos. En Amazon tienes varios modelos.

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  2. Qué susto. Yo he renunciado a darle pastillas. Un beso

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  3. Hola, buenos días. Yo no tengo animalitos en casa, así que no puedo ayudarte mucho, pero lo que sí es cierto es que me divierto muchísimo con tus historias cotidianas y estoy deseando de que nos cuentes más cosas.
    Gracias por las sonrisas que nos pones en los labios y buen fin de semana, para tu gata y para ti.
    Saludos :)

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  4. No sé... Lo de las pastillas... A ver si la vas a convertir en una adicta y luego tendrás que salir a la calle, día sí, día también, a pillar.

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  5. me alegro de que no fuera nada grave. dale muchos mimos a tu gata. en cuanto a las toallitas que eliminan todo rastro de sangre, es una buena idea para una novela policiaca. ;)

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  6. Una vez que se pasa el susto, es divertido contarlo. Me lo imagino, ya he vivido esas escenas.
    Eres la leche...

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  7. Pobrecita ella y tú también, por el mal rato y por lidiar con las pastillas. Betty es terrible también y mira que los perros son glotones y si se las escondes en comida suelen tragar sin darse cuenta. Pues la mía no, la mía le da vueltas en la boca hasta que se traga la comida y escupe la pastilla.
    Besitos.

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  8. En casa con la primogénita, lo que hacemos es que le metemos la pastilla y le soplamos la nariz... como que por reflejo tragan... y entre las toallitas húmedas y el agua carbonatada eliminan sangre, manchas y todo... ! Saludos

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  9. Ja, ja, ja, noooo, no te lo tomes tú, mujer!!!
    Cierto, las toallitas infantiles son increíbles! Pero lo que dices de la Científica me ha llegado al alma, ja, ja, ja, qué bueno!!!
    Besitos (hacía la tira que no pasaba por aquí, qué pena!)

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