dissabte, 4 de maig de 2019

Encebollada

Ya he llegado a esa edad en la que cuando tiene que llover alguna parte de mi cuerpo me avisa, con un ligero y molesto dolor constante, creo que lo llaman vejez (bueno, madurita y resultona). Estoy por cambiar de profesión y meterme a meteoróloga, porque últimamente siempre acierto; aunque no me pasa tanto con lo de la temperatura, de hecho, esta primavera me tiene loca, voy todo el día encebollada o desencebollada.


Claro, que igual también tiene que ver con lo anterior, porque empiezo a plantearme si no estaré premenopáusica y en realidad es mi termostato el que anda medio estropeado. Ya os conté lo de mis menstruaciones (que tanto gustó a Facebook y del que todavía espero una explicación), igual las tengo tan seguidas porque se está preparando para el gran final apoteósico (todo esto tendría que explicárselo al médico, lo sé).

5 comentaris:

  1. Mis huesos nunca me han avisado de los cambios de tiempo, y por antigüedad podrían, debe ser algo que tampoco me funciona bien, soy de las que tengo que sacar la mano por la ventana y se se moja es que llueve, antes me fijaba en los paraguas pero los asiáticos con sus sombrillas me tienen despistada. Disfruta del fin de semana y dile a tu cuerpo que es fiesta y no se queja

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  2. Pues si, será mejor que lo consultes con el médico.
    Besos

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  3. Yo tampoco acierto con la ropa. Un beso

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  4. aquí en madrid, antes de salir a la calle tienes que mirar en internet qué temperatura hace. no te puedes fiar en absoluto de lo que hizo el día anterior. hoy te asas y mañana te congelas, o viceversa.

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  5. Jajaja "El gran final apoteósico" es una metáforta grandiosa para la menopausia.
    Un besito.

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