dilluns, 13 d’agost de 2018

Jack y las judías mágicas

Hace unos 3 meses me regalaron una planta, me dijeron que la planta del pimiento picante, lo que en mi casa viene a llamarse "bicho", que pica mogollón y lloras cuando lo comes. A priori pensé que bueno, si me lo regalan, pues planta bienvenida, porque no le hago feos a ningún detalle. Hoy en día esa planta ha crecido y debe de hacer medio metro de alto, está sanísima y no parece que vaya a dejar de crecer. 


Como fue un regalo, yo no tengo muy claro qué va a salir de ahí, no pondré en duda la fuente, pero como siga creciendo así, a este paso ya me veo como Jack y sus judías mágicas, subiendo por la planta hasta llegar a la casa del gigante para robarle sus riquezas. Y el caso es que no me importaría, aunque mejor no tentar la suerte, que igual la historia se me pone de culo y el gigante se me acopla cual okupa en mi casa.

5 comentaris:

  1. Ya nos contarás si el pimiento sale en proporción a la planta.
    Besos.

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  2. igual sigue creciendo, y vuestro piso se os convierte en una selva. ;)

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  3. Nos tienes qué contar como tiene montado el castillo el gigante de arriba XD

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  4. Pues como me lo dieran a mí te puedo asegurar que ya me las apañaría para que dejase de crecer. No hay planta que resista viva en mis manos... Besotes!!!

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  5. Yo lo picante bien lejos, salvo en la actitud humana

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